El papa emérito Benedicto XVI cumplió el sábado recién pasado 95 años recibiendo felicitaciones de todo el mundo en el monasterio Mater Ecclesiae, donde se retiró tras su renuncia en febrero de 2013, débil físicamente pero siempre lúcido, aseguró recientemente su secretario personal, Georg Gänswein.

Hace algunos días, Georg Gänswein, quien fue su secretario y continúa siéndolo ahora ocupándose de todas sus gestiones, concedió una entrevista a la revista italiana Oggi en la que explicó que el papa emérito está “débil en lo físico, pero la cabeza siempre le funciona muy bien”. Y que le ayuda ser “metódico” en su día a día, concelebrando la misa a la 7.30 horas para después escuchar música en su sofá. También aseguró que “ha retomado su habitual paseo por los Jardines Vaticanos”.

Hace algunas semanas, una revista publicó algunas fotos de Joseph Ratzinger en silla de ruedas mientras paseaba por los jardines vaticanos ataviado con una gorra para protegerse del sol. La última foto que se tiene del papa emérito es de hace poco más de un mes, cuando el 7 de marzo se le entregó en su residencia el volumen VIII/1 de su Opera omnia, ‘La Iglesia, signo entre los pueblos’, editado por la Editorial Vaticana, y en ella aparecía sentado en un sillón rodeado de sus invitados.

El pasado miércoles, día 13 de abril, el papa Francisco visitó a su antecesor, Benedicto XVI, para felicitarle por su 95 cumpleaños y mantuvieron una “breve y afectuosa” conversación y rezaron juntos, informó entonces la Santa Sede en un comunicado. La salud de Benedicto XVI no permitirá grandes celebraciones como en el pasado, cuando su hermano, Georg, que falleció en julio de 2020, le visitaba y también se enviaban músicos y cerveza de su Baviera natal.

Los últimos meses no han sido fáciles para Benedicto XVI, tanto que su secretario afirmó en la entrevista a Oggi que está convencido de que hay “un plan diabólico” para minar la credibilidad del papa emérito. Para Georg Gänswein, en el mundo de habla alemana hay una tendencia que intenta atacar el pontificado y la obra teológica de Ratzinger y también dañar a la persona.

Benedicto XVI tuvo a principios de febrero que salir al paso de las acusaciones que cómo había gestionado algunos casos de sacerdotes acusados de abusos a menores cuando era arzobispo de Múnich y que habían surgido en el informe redactado por la Iglesia alemana sobre la pederastia. En una histórica declaración pública, Benedicto XVI afirmó: “He tenido una gran responsabilidad en la Iglesia católica. Tanto más grande es mi dolor por los abusos y errores que se han producido durante el tiempo de mi mandato en los respectivos lugares”. No obstante, a esta declaración, se agregaba un informe de sus colaboradores y abogados en los que se negaba cualquier acusación de negligencia o encubrimiento.

Benedicto XVI, el primer papa en renunciar al pontificado desde tiempos de Gregorio XII, a principios del siglo XV, ha salido en muy pocas ocasiones de los muros leoninos, una vez para visitar a su hermano en el hospital y en junio de 2020 cuando viajó hasta Ratisbona para visitar a su hermano gravemente enfermo.

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