Y si bien para Daniel Matamala en estos 365 días “la Convención fracasó en conservar la fe depositada en ella”, las cartas aún no están echadas –más allá de lo que digan hoy las encuestas.

Y a medida que comience a apagarse el ruido de la Convención puede abrirse espacio para analizar en su mérito” la calidad de su trabajo.

Uno, como agrega Ascanio Cavallo, que ha estado marcado hasta ahora por la “calidad” de los convencionales que redactaron el texto, porque como dice, “en círculos proclives al gobierno se ha instalado la idea de cuanto antes desaparezcan los convencionales de la vista pública” mayores son las posibilidades para el apruebo.

Una idea que supone que “el texto será superior a las veleidades de las personas que lo prepararon”.

Y sobre eso, hay opiniones encontradas…. como en todo a fin de cuentas.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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