Pero más que azar, el problema para otros está directamente relacionado con la política o, más precisamente, con “nuestro” sistema político.

Como apunta Ascanio Cavallo, hoy “ningún partido está sólido y unido” en la Cámara de Diputados y las normas electorales y cupos de independiente han convertido “las lealtades en negocios políticos”.

Algunos, pareciera incluso que “se han vuelto aliados para debilitar las bases de nuestra vida en común”, según apunta Josefina Araos. Un juego peligroso.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

/gap