Según Ascanio Cavallo, ante un fenómeno inflacionario que es mundial, el principal problema es “que el país no parece preparado” para enfrentarlo, porque “luce más insolidario, más hostil, más dividido y rabioso, más intolerante y desconfiado, crispado”. Y además, agrega, para hacerse cargo “se requiere un gobierno con densidad política, cosa que usualmente se logra después de unos meses de ejercicio en La Moneda”.

Pero en el caso de Boric, “su equipo la ha ido perdiendo en lugar de ganarla”.

Y si “para enfrentar el paso por una borrasca” -o turbulencias dirán otros – se necesita peso y solidez, el actual gobierno, dice Cavallo, es “demasiado delgado, liviano”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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