El abogado constitucionalista, Jorge Correa Sutil (DC), manifestó su preocupación respecto al trabajo de la Convención Constitucional, y a la eventual Carta Fundamental que se está elaborando en su interior, la cual deberá ser aprobado o rechazado por la ciudadanía el próximo 4 de septiembre.

En entrevista con El Mercurio, Correa Sutil se refirió en primera instancia al hecho de que el texto elaborado por el órgano constitucional, pese a tener más artículos aprobados, tiene menos palabras respecto de la actual Carta Magna.

“Que tenga más artículos no es baladi. Trata más tópicos, crea más órganos, establece más principios de política pública. El problema no es que sea una Constitución extensa. El problema es que es una Convención obesa”, señaló.

Sobre esta distinción, expresó que, a su criterio, la eventual nueva Constitución se encuentra “con mucha grasa. Explíqueme por qué tienen que estar en la Constitución Política los Tribunales Ambientales, el Servicio Civil, y la Defensoría de la Niñez, como fue ya aprobado, o la Agencia del Consumidor y los Servicios Notariales, como proponía y seguramente volverá a proponer la comisión con otra redacción”.

“Explíqueme por qué la Constitución establece prioridades en las relaciones exteriores; por qué hay que declarar en la Constitución una preferencia por las cooperativas; por qué hay que escribir 20 veces la palabra territorio, 57 veces la palabra indígena. Y así hay mil ejemplos de cuestiones incorporadas que no tienen razón alguna para estar en un texto supra mayoritario como es la Constitución Política”, profundizó el abogado.

En esa misma línea, el constitucionalista manifestó que “a mí lo que más me distancia con este proyecto es su concepción de Constitución”.

A su juicio, se trata de “un proyecto ideológico identitario. El resultado va a ser que en el plebiscito de salida se va a votar en favor o en contra de ese provecto ideológico, como si votáramos en favor o en contra de un programa político”.

“Si llega a aprobarse, durará tanto como dure esa mayoría en favor de ese proyecto ideológico, y las mayorías son cambiantes, por lo que no es posible augurarle largo destino a este texto. La Constitución del 80 también fue un proyecto ideológico y esa fue la causa de su deterioro y muerte. Estamos tropezando con la misma piedra”, sentenció.

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