“La Convención deberá redactar y aprobar una propuesta de texto de Nueva Constitución en el plazo máximo de nueve meses, contado desde su instalación, el que podrá prorrogarse, por una sola vez, por tres meses”.

Eso se lee en el capítulo XV de la actual Constitución y que habilitó el proceso en curso. Hoy, en la mañana, la presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncon, junto al vicepresidente Jaime Bassa confirmaron la prórroga en un punto de prensa para abordar el avance del trabajo del órgano algo que ya había sido propuesto al interior de la mesa directiva.

Y es que esta semana, la mesa que lideran ambos recibieron una propuesta realizada por la Secretaría Técnica sobre un cronograma para el trabajo de la Convención. El texto, que aún es un borrador ya fue entregado y además algunos constituyentes han sugerido algunos cambios por lo que se espera que éste sea analizado por el pleno la próxima semana.

“Todas las propuestas de cronograma que estamos trabajando, todos los borradores que hemos trabajado, contemplan desde ya la prórroga de plazo que establece el artículo 137, inciso segundo de la Constitución. Esto es: los nueve meses iniciales más tres. Todas las propuestas que estamos trabajando contemplan que la Convención Constitucional termine sus tareas la última semana del mes de junio o la primera del mes de julio”, comentó Bassa.

Por su parte, la presidenta de la Mesa afirmó que se continúa trabajando en el cronograma de forma paralela. “Ayer nos reunimos con la Mesa ampliada y los coordinadores de las siete comisiones. Presentamos la propuesta de cronograma y hoy día se hacen unos ajustes. Mañana tenemos pleno y vamos a presentarle a todo el pleno, para que tomemos todos una decisión”, confirmó.

En la Constitución actual, además, está establecido que esta decisión es potestad de la Convención y “podrá ser solicitada por quien ejerza la Presidencia de la Convención o por un tercio de sus miembros, con una anticipación no superior a quince días ni posterior a los cinco días previos al vencimiento del plazo de nueve meses”.

Asimismo, Bassa confirmó que aún no hay acuerdo sobre el cronograma, específicamente respecto al primer ciclo de votaciones de las propuestas de normas que tendrá la propuesta de nueva Constitución.

“Hoy día la gran discusión está precisamente en cuándo empieza el primer ciclo de votaciones y aquí es importante decir que no hay pleno acuerdo en la Mesa ni en la asamblea respecto de cuándo podría ser ese primer ciclo de votaciones, precisamente por la incidencia que tiene este período de 60 días hábiles de iniciativa popular constituyente. Estamos haciendo todo lo posible para que podamos terminar dentro del año que está contemplado”, señaló el vicepresidente.

¿Extender los plazos de la Convención?

Durante las últimas semanas, desde algunos sectores de la Convención ha emergido la idea de extender el plazo de funcionamiento del órgano constitucional. El constituyente de la exLista del Pueblo, Manuel Woldarsky, manifestó estar a favor de ampliar a dos años los plazos estipulados para completar sus tareas. Su justificación, según explicó, es la carga laboral que han debido enfrentar los convencionales hasta ahora.

De forma similar, el convencional por el Partido Comunista, Marcos Barraza, señaló a Radio Biobío que “si se requiere más que un año, la evidencia lo tiene que demostrar. Yo estaría disponible si es que esa evidencia nos dice que se requieren tres meses más, se requieren en total seis meses más, para que sea un año y medio. Pero en base a una evaluación que se haga al sexto mes”.

Consultado sobre esta iniciativa, el vicepresidente de la mesa directiva respondió en el punto de prensa: “Eso tensiona las conversaciones, porque significa discutir fuera de los márgenes en los cuales estamos discutiendo actualmente. Hace muy difícil llegar a un acuerdo para poder tener un cronograma que nos permita cumplir con nuestro mandato y tener un proyecto de Constitución a junio de 2022″.

Bassa, además, confirmó que confía en que la Convención podrá cumplir sus objetivos y presentar un proyecto de nueva Carta Magna en los tiempos estipulados por la actual Constitución, aunque reconoce que es un plazo “ajustado”. “Es poco tiempo el que queda, pero queda tiempo suficiente para hacer el trabajo que está contemplado, no solamente porque la experiencia del trabajo de las comisiones provisorias de agosto fue buena, sino porque, además, la planificación del trabajo que viene nos permite llegar a la primera semana de julio cumpliendo todas las etapas que establecen los reglamentos”, explica.

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