Y mientras el contralor le advierte al gobierno lo de la “prescidencia”, algunos como Max Colodro encienden las alertas sobre los costos de la aplicación de la eventual futura constitución, en especial en el actual escenario económico. “Resulta brutalmente irónica”, dice, “la euforia mostrada por la mayoría de la Convención cuando se aprueba el derecho universal a una vivienda digna, en un país donde las familias que viven en campamentos se han duplicado en los últimos dos años y el déficit habitacional no deja de crecer”. Para Colodro, es “impresionante el nivel de disociación” entre la abundancia de derechos y “una economía que crece cada vez menos”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

/gap