Las brechas disminuyen en algunos aspectos pero en otros continúan. Esa es una de las conclusiones del Informe de Género en el Sistema Financiero 2021, dado a conocer por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF); el cual establece que si bien el acceso a productos financieros entre hombres y mujeres es similar, los precios presentan diferencias.

Según el estudio, la relación entre deudoras bancarias mujeres versus hombres pasó de un 56% en 2002 a un 103% en 2020. Esto significa que por cada 100 hombres que tienen un crédito bancario, hay 103 mujeres que poseen dicho producto, mientras que de 2002 a 2020 la cobertura poblacional del crédito para las mujeres -medida como porcentaje de la población adulta con créditos vigentes- pasó de 16% a 38%, mismo porcentaje que en los hombres. Desde entonces el porcentaje se ha mantenido.

Sin embargo, la comisionada Bernardita Piedrabuena, señaló durante la presentación que en montos de los préstamos hay una brecha importante, pues la deuda promedio que mantienen las mujeres en relación a los hombres está en torno al 60%, “y eso se ha mantenido constantes en los últimos 6-7 años”, puntualizó.

Y la situación no mejora al medir las tasas de interés. Según Piedrabuena “si tomamos el promedio de tasa de interés que se cobran a mujeres en créditos de consumo, ese crédito tiene un tasa mayor de 204 puntos básicos al que se le entregan a los hombres. Sin embargo, si se controla por monto de la operación y plazos, la tasa de interés de mujeres baja a 0,6% o 61 puntos básicos (por sobre la de hombres). Sigue habiendo un brecha aunque se reduce”.

En el caso de los hipotecarios, detalló la comisionada, “haciendo el mismo ejercicio la tasa es 9,6 puntos base superior, es decir 0,09%, pero eso se reduce prácticamente a 0 al controlar por montos y plazos. Es decir, en créditos para la vivienda no existiría diferencia en cuanto a la tasa de interés que se le cobra a las mujeres versus los hombres”.

Respecto del tipo de préstamos al que acceden, el estudio detalló que el 66% de los créditos de la mujeres es para la vivienda, cifra que en el caso de los hombres llega a 62%. En tanto, sólo el 9% de los préstamos de mujeres son para empresas, y la cifra en hombres es de 14%.

Respecto del tipo de préstamos al que acceden, el estudio detalló que la brecha se había cerrado en créditos a empresas, “pero en 2020 se observa un retroceso”, dijo Piedrabuena, pues por cada 100 hombres había 92 mujeres, dato que bajó a 64. “Esto se explica por la pandemia. Tenemos hipótesis, que la pandemia llevó a que las mujeres tuviera que dedicarse mayormente al cuidado de adultos mayores e hijos, y muchos emprendimientos cerraron”, dijo la comisionada.

Según el estudio, se evidencia una importante reducción en el número de deudores comerciales por efecto de la pandemia, que se notó con más fuerza en la cartera de deudoras mujeres, que pasaron de 499 mil a 180 mil (caída de 63,9%), mientras que los hombres cayeron de 542 mil a 281 mil deudores (caída de 48,1%).

Sin embargo, Piedrabuena también que se logró alguna focalización en políticas públicas. A su juicio, en cuánto a monto, aquellas mujeres que accedieron a créditos comerciales usando la garantía del Fogape fue de $40 versus $100 de hombres, pero sin garantía Fogape esa relación bajaba a $30″.

En cuánto al número, 70 mujeres por cada 100 hombres accedieron a crédito, pero la cifra bajaba a 65 en préstamos sin garantía.

“La conclusión es que el uso de los créditos con garantían Fogape por parte de las mujeres fue más intensivo en relación a los hombres versus lo que ocurre con el resto de la cartera comercial. Hubo cierta focalización, no sabemos si natural o a propósito”, dijo la comisionada.

De acuerdo al Informe de Género, las mujeres exhiben sistemáticamente indicadores de morosidad menores que los hombres. Sin embargo, los efectos de la pandemia sobre la morosidad fueron mayores para las mujeres. De hecho, en 2020 la mora de los hombres se redujo levemente respecto a 2019, mientras que la de las mujeres aumentó.

En relación con lo anterior, la morosidad de 90 días o más de clientes bancarios aumentó en todas las carteras a partir de marzo de 2020. No obstante, esta se redujo a partir de agosto del mismo año en las carteras comercial e hipotecaria, como consecuencia de los retiros de fondos previsionales y las transferencias de ingreso desde el Estado a las personas.

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