Revuelo han generado entre los presidenciables de la oposición las declaraciones emitidas por el Ejército, institución que condenó el ataque incendiario que sufrió la estatua del general Baquedano, en medio de la manifestación que se desarrolló el viernes en Plaza Italia.

“Los cobardes desadaptados que cometieron este acto indignante y repudiable para todos nuestros compatriotas son antichilenos, porque desconocen la historia y en su ignorancia, son incapaces de descubrir el extraordinario aporte que el general Baquedano junto a miles de soldados chilenos le entregaron al país, al integrar extensos y valiosos territorios del norte, que hoy nos enorgullecen y son muy importantes para Chile”, señalaron desde el Ejército.

Palabras que han molestado a algunos presidenciables de la oposición, desde donde incluso han pedido la renuncia del comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez. “El comunicado emitido por el Ejército es antidemocrático y deliberante. Refuerza idea nefasta del enemigo interno que llevó a esa institución a cometer los peores crímenes de nuestra historia. Presidente Sebastián Piñera debe pedir la renuncia del comandante en Jefe”, escribió el sábado el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC).

En la misma línea, la presidenciable del PS, Paula Narváez, expresó que “el comunicado del Ejército de Chile excede absolutamente las funciones de una institución del Estado que debe estar supeditada al poder civil, entra en un terreno deliberante, que no corresponde en un estado democrático y además utiliza un lenguaje que nos recuerda los peores momentos de nuestra historia como país, con un lenguaje que denosta a otros chilenos y chilenas y que no contribuye a la necesaria estabilidad democrática y creación de un ambiente que promueva la paz y no violencia”. “Creo que es una situación de carácter grave y en mi caso habría ameritado si es que yo tuviera que tomar la decisión, en solicitar la renuncia del comandante en jefe del Ejército”, acotó Narváez.

Al contrario, el abanderado de RN y el PRI, Mario Desbordes, manifestó que “lamentablemente, cuando hubiéramos esperado una condena general y transversal a estos desmanes que constantemente han destruido la calidad de vida de miles de vecinos y el emprendimiento de decenas de pequeños comercios y empresas, dos presidenciables se han limitado a criticar al comandante en Jefe del Ejército, llegando incluso a pedir su renuncia”. “Al respecto, llamo a Paula Narváez y a Daniel Jadue a condenar la violencia de una vez por todas y a no confundir el legítimo derecho a manifestarse con el actuar de grupos violentos antisistema, que solo buscan derribar nuestra democracia”, sostuvo, agregando que “el comunicado emitido por el Ejército no solo se enmarca en lo que son sus funciones y atribuciones, sino que, además, está redactado en el tono sincero que exigen las circunstancias”.

Pero también han surgido otras voces críticas desde la oposición, así la candidata presidencial de la DC y senadora, Ximena Rincón, apuntó que “los que están hoy en la conducción del Ejército debieran estudiar la historia, porque declaraciones y comunicados como éste son graves. Además del uso del lenguaje que es en verdad penoso y por lo tanto, no corresponde de acuerdo a la legislación vigente, no es ni siquiera una consideración mía”.

En tanto, el candidato del PPD, Heraldo Muñoz, planteó que “el Gobierno intenta bajarle el perfil a las declaraciones deliberantes del Ejército llamando antichilenos a quienes quemaron el monumento al general Baquedano, he sido muy claro toda mi vida, he condenado la violencia y condeno el incendio al monumento como al museo Violeta Parra”, apuntó Muñoz, apelando a que nunca se ha hecho un “mea culpa por el incendio provocado en La Moneda por el propio Ejército y otra parte de las Fuerzas Armadas el 11 de septiembre de 1973, lo mínimo que debiera haber ocurrido es que el Presidente de la República llamara al comandante en jefe del Ejército a La Moneda para dar explicaciones por esta declaración deliberante, porque fue una falta de respeto al ministro de Defensa y al propio Presidente, eso no debiera pasar en democracia”.

/gap