La economía de Estados Unidos está en el borde de una recesión similar a la crisis hipotecaria de 2008, aunque en una escala mucho menor, debido al efecto combinado del brote de coronavirus y una guerra por el precio del petróleo entre Arabia Saudita y Rusia, según varios expertos consultados por Univision.

 La caída de la demanda mundial de energía, debido a una desaceleración comercial causada por el coronavirus, coincidió durante el fin de semana con una carrera para aumentar la producción de Arabia Saudita y Rusia en una batalla por el control del mercado entre los dos gigantes petroleros.

Es probable que esta ‘tormenta perfecta’ cause miles de pérdidas de empleos en el vulnerable sector de petróleo y gas estadounidense, dicen los expertos, debido a la aplastante deuda que tienen muchas empresas de petróleo que tomaron préstamos de los bancos durante la última década para satisfacer el deseo de convertirse en un país autosuficiente.

Durante la última década Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor mundial de petróleo gracias a los enormes nuevos campos de petróleo, llamado ‘esquisto bituminoso’ (o ‘shale oil’ en inglés) que, a diferencia del crudo convencional, usa un método de fractura hidráulica que extrae petróleo contenido en materia orgánica dentro de la roca sedimentaria subterránea.

A medida que los precios del petróleo caen, muchas compañías no podrán refinanciar sus deudas y se verán obligadas a declararse en bancarrota, eliminando miles de empleos.

La energía es la industria más grande del mundo y existen numerosas compañías públicas cuyo valor se basa en el precio del petróleo crudo. Además, el creciente impacto del coronavirus en la economía en general va a reducir aún más la demanda de gasolina a medida que millones de estadounidenses dejan de viajar, vacacionar y miles de ellos se vean obligados a trabajar desde sus hogares.

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