La volatilidad en los mercados no es lo único que ha gatillado la invasión rusa a Ucrania, sino que también podría abrir la puerta a la temida “estanflación”. Se trata de un fenómeno que surge de la poca virtuosa combinación entre estancamiento de la actividad, y el encarecimiento del costo de la vida, producto de la alta inflación.

Ambos elementos que, a juicio de expertos consultados por Emol, podrían derivar del recrudecimiento de la crisis que se vive en Europa del Este.

A poco más de una semana de iniciado el conflicto, sus efectos se han hecho sentir en todo el mundo, reflejándose en el repunte de activos de refugio, materias primas, como el petróleo y el cobre –ambos registrando precios históricos- y el desplome de las bolsas globales, mientras crece la incertidumbre por la extensión y alcance que tendrá el ataque por parte de Moscú.

Por ejemplo, en lo que va del año, los precios del crudo han subido más de 60%, y no se descarta que otros productos básicos, como es el caso del trigo, sigan escalando a medida que aumentan las tensiones por las acciones de Moscú. Una situación que por cierto preocupa, ante la posibilidad que a la ola inflacionaria que golpea al mundo se una el estancamiento económico, lo que podría resultar de la crisis europea.

“Sin duda a corto plazo los riesgos aumentan, considerando un crecimiento teóricamente menor y un aumento sustancial en la inflación a nivel mundial. Sin embargo todo dependerá de la extensión del conflicto que se lleva a cabo en Europa del Este y cómo participen el resto de las economías”, resaltó Renato Campos, analista jefe de Admiral Markets.

Para Cristián Echeverría, director del Centro de Estudios en Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, el concepto de estanflación “se entiende como la combinación de bajo crecimiento cercano a recesión e inflación alta, y ese escenario es muy complicado, porque no hay política monetaria que pueda hacerse cargo de eso. La política monetaria, por definición, combate la inflación, pero hay recesión o crecimiento estancado”.

“Para reactivar”, continuó el académico, “la receta sería bajar las tasas de interés, pero si la inflación ya está fuera de rango no se puede hacer eso, porque combatir la inflación te indicaría la dirección contraria, es decir, subir las tasas de interés en vez de bajarlas”.

Y precisamente ese sería el riesgo, de acuerdo al economista, puesto que “los bancos centrales del mundo están enfrentados crecientemente a este riesgo de una estanflación, en la cual la política monetaria queda sin opciones. Es decir, o seguir combatiendo la inflación y profundizar la transición a recesión abierta, o estimular la economía a raíz de ese estancamiento y dejar que la inflación se dispare aún más”.

¿Hay riesgos de estanflación en Chile? El escenario del país ya se vislumbraba complejo, con una fuerte desaceleración económica tras la contracción del consumo que impulsó el fuerte repunte el año pasado, y un ajuste a la baja del gasto público luego de los expansivos apoyos fiscales para lidiar con el coronavirus.

De hecho, pese a que el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres), en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre de 2021, sorprendió, al estimar una expansión para este año de 3,5%, muy superior a las proyecciones del mercado, los expertos consultados por el Banco Central en la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de febrero prevén una cifra bastante menor -en torno a 2,1%-.

Ello podría agravarse en caso de que la crisis ruso-ucraniana se prolongue por más tiempo. En efecto, Diego Pereira, economista jefe para el Cono Sur y Perú del banco de inversión JPMorgan, advirtió este lunes que “vamos a tener inflación alta, un crecimiento que desacelera”, pero que “tenemos un crecimiento promedio positivo para el año, pero esto puede cambiar si nos vamos a escenarios globales aún más adversos de lo que vemos ahora”.

“Tenemos un país que creció muy fuerte el año pasado. Vamos a tener una desaceleración económica fuerte este año, una recesión técnica. Un crecimiento anual que va a terminar cercano al 2,9% este año, lo que implica una contracción diciembre-diciembre”.

Luego indicó que la inflación va a ser persistente, por lo que “el Banco Central va a tener que seguir subiendo tasas, y el shock negativo de oferta que estamos viendo sobre precios devenido de precios de la invasión rusa a Ucrania, no va a sino que reforzar estas presiones inflacionarias, así que es muy probable que veamos la tan temida estanflación en Chile este año”.

Vale destacar que la inflación en Chile ya bordea el 8% anual, razón por la cual el mercado prevé que el instituto rector implemente una política monetaria aún más agresiva para controlar la desenfrenada alza de precios que afecta al país. “La mayor presión de precios que se ha generado en la última semana, a propósito de la invasión de Rusia, dibuja un escenario complejo, por decir lo menos, para los bancos centrales de todo el mundo, y el chileno no es la excepción”, mencionó Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma.

Y subrayó que “hasta antes del conflicto ya teníamos en Chile una presión importante sobre los precios, que se reflejaba en una inflación de más de 7% en doce meses y de expectativas desancladas en 24 meses. El shock de oferta que estamos viendo -aumento en el precio del petróleo- no hace más que agravar dichas presiones, por lo que la autoridad monetaria debe evaluar si es que saldrá a combatir dichas mayores presiones para eliminarlas completamente o no”.

“El riesgo de aquello es que un aumento mayor de la tasa de política monetaria –superior al 6,5% proyectado en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de diciembre- aumenta significativamente la probabilidad de que la economía entre en una recesión, o bien, que se desacelere bruscamente”, acotó.

Respecto de lo mismo, el ex economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Klaus Schmidt-Hebbel, planteó a La Tercera que sin esta crisis “ya había riesgos de una breve estanflación” en el país. El profesor titular de la Universidad del Desarrollo (UDD), anticipa “en más de un 50% la probabilidad de que tengamos una breve recesión este año, es decir, dos trimestres consecutivos de caída del Imacec trimestral desestacionalizado respecto del trimestre previo”, a lo que se suma el hecho de que “la inflación sigue muy elevada”.

“Ahora bien, la probabilidad y la intensidad de este escenario de estanflación -recesión con inflación-, aunque breve y transitoria, es obviamente mayor después de la invasión rusa en Ucrania”, dijo.

Un análisis similar al que hace Pablo García, actual vicepresidente del Banco Central, quien se refirió a la agitación registrada en los mercados a raíz de la invasión rusa. Si bien la autoridad señaló, en entrevista con El Mercurio, que la exposición de Chile es “indirecta” a las repercusiones económicas del conflicto, también resaltó que “siempre es particularmente desafiante enfrentar inflación con una economía que se está desacelerando. Con la pandemia, la caída fue muy grande, la recuperación brutalmente intensa, entonces el ciclo de inflación también ha sido muy fuerte”.

No obstante, reparó en que, para efectos del ciclo económico, lo que prevalece es el nivel, y en ese sentido, aseguró que “la economía chilena sigue estando por encima del nivel potencial estimado. Este año vamos a crecer poco y el próximo menos, pero vamos a estar convergiendo desde arriba, desde niveles de actividad, gasto y consumo muy por encima de niveles sostenibles y tenemos que acercarnos a lo sostenible”.

“El escenario de estanflación tiene más bien que ver cuando la economía está pode debajo de su nivel potencial y la inflación por encima de la meta. Y ahora tenemos que las dos variables están por encima de la meta”, remarcó.

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