Mientras que para Gabriel Zaliasnik motivos para la desconfianza sobran, en especial en el proceso constitucional, porque “la trampa y el resquicio legal han sido la regla general y no la excepción en este proceso” y se han impulsado “iniciativas con las cuales se busca amarrar un texto constitucional pétreo”, para otros como Eugenio Rivera el trabajo de la Convención debía mostrar el camino “y lo ha hecho con creces”.

Después de todo, agrega, estamos atravesando la situación más compleja que ha vivido el país en más de 100 años y el desafío es crear un futuro compartido. Pero el problema para Zaliasnik, es que el proceso constituyente es sólo una etapa más de la decadencia institucional y está lejos de ser “la solución”.

La sociedad de la desconfianza.

 Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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