Un brutal parricidio se produjo durante la tarde de este martes en la comuna de Rancagua, región de O’Higgins, luego que una madre diera muerte a su pequeña hija de tres años.

Desatada la tragedia, también se constató que la mujer habría atacado a su otro hijo de 12 años (en un primer momento se había dicho que tenía 10 años), quien se encuentra gravemente herido.

El hecho

Según información de Carabineros, efectivos de la 1ª Comisaría de Rancagua llegaron hasta una vivienda ubicada en la calle Natividad de la Villa Galilea, luego que un hombre adulto pidiera auxilio porque su conviviente había atacado con un arma blanca a sus dos hijos.

Al llegar al lugar, los Carabineros pudo percatarse que una pequeña de 3 años se encontraba fallecida en la cocina y otro de 12 años tenía cortes también en su cuello.

“Una persona manifestaba que su conviviente había herido a sus hijos. Se constituye personal en el domicilio verificando que había una menor de tres años fallecida al interior de la cocina, un menor de 12 años herido con un arma blanca y un menor de siete años que estaba escondido al interior del baño“, detalló el coronel Patricio Tirado, prefecto de la prefectura de Cachapoal.

Carabineros detuvo inmediatamente a la acusada, quien también presentaba cortes en el cuello, los cuales se habría provocado ella misma.

¿Cómo se encuentran los niños de 12 y 7 años?

Sobre este último niño, precisó que: “Fue traslado al domicilio de sus abuelos, donde está bien. Y el niño lesionado Carabineros lo trasladó al Hospital Regional de Rancagua”.

El pequeño de 12 años se encuentra en el centro asistencial en riesgo vital.

¿Por qué ocurrió la agresión?

Respecto al parentesco del hombre que llamó a Carabineros y la madre de los menores, Tirado señaló: “Tiene una relación de 13 años con tres hijos en común“.

“Era un matrimonio normal, no tenían medidas cautelares en Carabineros y el conviviente no tiene ninguna noción de por qué habrá actuado así su señora“, agregó.

Sobre posibles antecedentes psiquiátricos de la mujer, el prefecto indicó: “El marido dijo que para la pandemia había sido atendida por un psicólogo por una crisis que había pasado, pero ya estaba recuperada”.

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