A fines de mayo, los presidentes de Chile Vamos enviaron una carta al Presidente Gabriel Boric. En ésta lo llamaban a buscar una alternativa en caso de que gane el Rechazo a la propuesta de carta Magna que elabora la Convención en el plebiscito de salida del 4 de septiembre.

En la misiva, los timoneles de la UDI, RN y Evópoli pedían al Jefe de Estado a elaborar una “hoja de ruta ante las distintas alternativas” y reafirmaban su compromiso “para trabajar en conjunto un curso de acción”. Dos días después, el 22 de mayo, el presidente de la UDI y senador, Javier Macaya expuso -en entrevista con La Tercera Domingo- que desde el gremialismo estaban convencidos de que la actual Carta Fundamental “ya está superada” y que existe una voluntad real por modificarla.

En la oportunidad, Macaya reconoció que existe poca credibilidad –”y con justa razón”– desde otros sectores hacia su postura, y que estaban dispuestos a entregar “señales de confianza”, como apoyar la modificación del quórums de los 2/3 de la actual o futura Constitución.

A más de dos semanas de la propuesta del líder UDI, este martes los senadores de la DC, Ximena Rincón y Matías Walker y su par independiente Pedro Araya presentaron una reforma constitucional para bajar a 4/7 el quórum máximo para reformar la actual Constitución. Lo hicieron a pesar de que durante el fin de semana los también senadores DC Francisco Huenchumilla e Iván Flores manifestaron sus reparos a un “plan B” en caso de que gane el Rechazo.

En concreto, propusieron “reducir los quórums de dos tercios y tres quintos que contempla la actual Constitución, como requisitos de su reforma, a un quórum uniforme de cuatro séptimos”.

“Emplazamos a la derecha, emplazamos a Chile Vamos a convertir las palabras en realidades y a poner sus votos en esta reforma constitucional cuando se vote en la comisión de Constitución y también en la sala del Senado, para establecer desde ya, antes del plebiscito, gane el Apruebo o el Rechazo, que la Constitución se va a poder reformar por cuatro séptimos de los diputados y senadores en ejercicio, que las mayorías se van a poder expresar y que nadie, ni mucho menos la derecha nos pueden imponer un poder de veto”, dijo el senador Walker al presentar la reforma.

En la moción, los senadores precisan que con la rebaja del quórum “evitará que se argumente, por una parte, que no es posible llevar a cabo una agenda de transformaciones profundas, debido a la existencia de normas constitucionales de muy difícil reforma y, por otra parte, en caso que la propuesta de texto de nueva Constitución no sea aprobado por la ciudadanía, facilitará construir las mayorías necesarias para proseguir con el proceso constituyente, con el objeto de contar con una nueva Constitución”.

Desde la DC sostienen que antes de presentar la reforma hubo varias conversaciones entre diputados y senadores, los que vieron un espacio para emplazar a la oposición luego de que ésta planteara que la actual Constitución está políticamente muerta. También fueron un factor las palabras del ministros Giorgio Jackson del fin de semana, cuando aseveró que sin la nueva carta fundamental, muchos aspectos del programa de gobierno de Boric no se podrían realizar.

“Hicimos un llamado a empujar las reformas necesarias, se aprueben o se rechacen. La actual constitución tiene cerrojos, tenemos que cambiarla y por eso el 80% de la ciudadanía votó para hacerlo, pero esos mismos cerrojos los quiere mantener la Convención por 4 años. Nosotros esperamos que el gobierno se comprometa con cambios profundos, aun cuando chilenos y chilenas digan no a la propuesta de la CC. Con el plebiscito de salida no se acaba todo”, dijo Ximena Rincón.

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