Adelantar el futuro es cosa de profetas o charlatanes.

Todo se reduce a un asunto de fe. Por eso prever con certeza lo que sucederá el 4 de septiembre es a lo menos arriesgado.

Pero si en algo parece que varios coinciden -de uno y otro lado- es en la idea de “cambiar”. Unos defienden el Rechazo para reformar y otros el Apruebo para reformar.

En lo de la “reforma” parece haber algo más consenso –como dice Oscar Guillermo Garretón, “corregir es clamor de una mayoría”. ¿Estrategia política o convicción? Habrá que esperar.

Volvemos a lo de la fe.

Pero el hecho es que, al menos para los convencionales, no es “muy halagüeño” como escribía hace una semanas Ascanio Cavallo. Nada de padres de la patria, sino autores de un texto con defectos de origen, sugieren algunos, como Gonzalo Muller.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

/gap