El principal sospechoso en el caso de la desaparición de Madeleine McCann rompió el silencio y habló por primera vez sobre el proceso investigativo.

Se trata de Christian Brueckner, quien actualmente está cumpliendo una condena de siete años tras haber sido declarado culpable de violar a una mujer estadounidense de 72 años, en 2005, en Praia da Luz en Portugal, dos años antes de la desaparición de la niña.

Si bien nunca fue interrogado, ahora quiso enviar un comunicado de prensa desde la cárcel en el que asegura que es inocente.

Además, en la carta -escrita a mano y fechada el 8 de mayo- solicita al fiscal que investiga el caso, Hans Christian Wolters, que abandone su cargo.

En el comunicado se puede leer: “Acusar a un sospechoso es una cosa, pero es algo completamente diferente cuando un fiscal inicia una campaña de prejuzgamiento público antes de iniciar el proceso principal”.

De esta manera, el sospechoso calificó lo sucedido como “un escándalo increíble” y aseguró estar siendo víctima de una campaña difamatoria, según recoge el medio británico The Mirror.

Por otro lado, pidió que los fiscales que investigan el caso renuncien a sus cargos. “Ambos demuestran, a través de convicciones arbitrarias del pasado y a través de escandalosas campañas de prejuicio contra una persona inocente, que no son aptos para el cargo de ‘defensores honestos del pueblo alemán'”.

Finalmente, la carta -que fue publicada por el medio alemán Bild- estaba acompañada por un dibujo que aparentemente fue realizado por Brueckner.

En la imagen están representados los dos fiscales del caso, Wolters y Ute Lindemann en una pizzería pidiendo un “filet forense”. Con esta caricatura, según se indicó, el sospechoso busca “marcar” que los investigadores no tienen pruebas forenses para culparlo.

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