Julio de 2022 se ha transformado en uno de los “julio” más lluviosos desde que hay registros en el país. El séptimo mes acumula 68,8 mm de agua caída en Santiago, muy cerca de los 78 mm que se contabilizan para un año normal y el “julio” con más precipitaciones desde 2006 y el noveno desde 1950.

Esto ha sido de suma utilidad para disminuir el déficit hídrico, el que disminuyó de 50% a 30% en la zona central.

Sin embargo, y a pesar de lo positivas de estas cifras, considerando que la zona central se ha visto afectada por una megasequía sin precedentes durante los últimos 13 años, los próximos meses no registrarían grandes jornadas de lluvia.

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