La tasa de desempleo en Estados Unidos se situó en el 4,8% en septiembre, cuatro décimas menos que el dato registrado en agosto, según las cifras publicadas este viernes por la oficina de estadísticas laborales del Departamento de Trabajo estadounidense.

Pese al mayor descenso en la tasa de paro, la recuperación económica del país siguió ralentizándose en términos absolutos, ya que únicamente se crearon 194.000 empleos no agrícolas en el noveno mes del año, frente a los 366.000 de agosto.

Desde que comenzó la recuperación en mayo de 2020, Estados Unidos ha restaurado 17,4 millones de empleos no agrícolas, casi tres cuartas partes de los puestos de trabajo destruidos con la crisis. El país todavía tiene que recuperar 4,97 millones de empleos para volver a los niveles laborales que registró antes del impacto del COVID-19.

La cifra de desempleados de larga duración, aquellos que han permanecido en situación de desempleo por un mínimo de 27 semanas, se redujo en 496.000 personas. Su peso con respecto al total de desempleados disminuyó en casi tres puntos porcentuales, hasta el 34,5%.

La cifra total de personas sin trabajo fue de 7,674 millones, por lo que se redujo en 710.000 parados, al tiempo que la tasa de participación en el mercado laboral se contrajo en una décima, hasta el 61,6%.

La abultada reducción del número de desempleados se debe a que el empleo total (contando también trabajadores agrícolas) creció en 526.000 personas, al tiempo que la población activa se redujo en 183.000.

Por grupos de trabajadores, la tasa de paro entre los hombres se redujo en cuatro décimas, hasta el 4,7% mientras que entre las mujeres alcanzó el 4,2%, seis décimas menos. El desempleo entre los jóvenes experimentó un incremento de tres décimas, por lo que se situó en el 11,5%.

Los puestos de trabajo no agrícolas creados en septiembre son el resultado de las 317.000 contrataciones del sector privado y los 123.000 despidos del sector público.

Por sectores económicos, la hostelería y el ocio crearon 74.000 puestos de trabajo, mientras que las empresas de servicios profesionales elevaron sus plantillas en 60.000 trabajadores y las firmas de comercio minorista contrataron a 56.100 trabajadores más.

La duración de la semana laboral media se elevó en dos décimas, hasta situarse en 34,8 horas, mientras que los ingresos medios por hora aumentaron 19 centavos, hasta 30,85 dólares.

Asimismo, el Departamento de Trabajo ha informado de que el número de empleos creados en julio se ha revisado al alza, hasta 1,091 millones de empleos (38.000 más de lo estimado), mientras que el dato de agosto se ha ajustado hasta 366.000 empleos creados (131.000 más).

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