Rusia sigue su guerra abierta contra la Unión Europea y ante las sanciones impuestas por el bloque occidental. Putin sabe dónde atacar y conoce la dependencia de la UE del gas ruso. Durante los últimos meses, Moscú ha cortado total o parcialmente el suministro de gas a varios estados miembros de la UE.

La razón para ejecutar esta medida fue un decreto emitido por Putin que obliga a las empresas de energía a abrir una cuenta bancaria denominada en rublos en Gazprombank para concluir sus transacciones. Una medida que algunos gobiernos se negaron a cumplir, por lo que el gobierno ruso comenzó a castigar a aquellos que se opusieron.

Polonia, Bulgaria y Letonia

A finales de abril, Polonia y Bulgaria se convirtieron en los primeros países de la UE en quedarse sin gas ruso. Gazprom informó a los dos países que los flujos de gas se detendrían por su continua negativa a pagar sus facturas en rublos.

El consorcio gasístico ruso Gazprom ha anunciado este sábado la suspensión del suministro de gas a Letonia, el úlitimo país en sufrirlo: “Debido a la violación de las condiciones para la selección de gas”, ha hecho saber la empresa en su cuenta de Telegram, sin dar por ahora más detalles.

Los datos de este sábado del operador letón de transmisión de gas Conexus, también confirman una reducción a menos de la mitad del suministro de gas desde procedente de Rusia, según detalla su página web.

Finlandia

El 20 de mayo, Gazprom le dijo a Finlandia que procedería a suspender todos los flujos de gas después de que Gasum, el mayorista de gas estatal del país, se negara a cumplir con el decreto de pago en rublos.

Dinamarca y Holanda

A fines de mayo, apenas unos días después de que Finlandia viera desaparecer sus flujos de gas ruso de la noche a la mañana, Dinamarca sufrió un destino similar cuando la multinacional energética danesa Ørsted ignoró las llamadas para pagar en rublos. Casi al mismo tiempo, Gazprom detuvo por completo los suministros al comerciante holandés GasTerra, también por negarse a liquidar sus facturas con moneda rusa.

Alemania, Italia y Francia

Las tres economías más grandes de la Unión Europea se vieron afectadas por las represalias rusas en el período previo a un viaje conjunto a Kiev del canciller alemán Olaf Scholz, el primer ministro italiano Mario Draghi y el presidente francés Emmanuel Macron.

Alemania registró una disminución del 40% en los flujos de Nord Stream 1, el enorme oleoducto que conecta Rusia con la ciudad norteña de Greifswald y transporta hasta 55 bcm por año.

En Italia, la multinacional energética Eni, que de hecho abrió una cuenta bancaria denominada en rublos para cumplir con el decreto de Putin, dijo que el suministro de gas ruso se había reducido en un 15%, una contracción que continúa hasta el día de hoy.

Mientras tanto, en Francia, el operador de red GRTgaz dijo que ya no recibía gas de gasoductos de Rusia, aunque el gobierno aclaró más tarde que los suministros seguían llegando, aunque en cantidades variables.

Austria, Eslovaquia y República Checa

El grupo energético austriaco OMV experimentó una caída del 50 % en el gas ruso, que luego mejoró ligeramente a alrededor del 40 % a principios de julio. La empresa de gas eslovaca SPP también registró una caída gradual en los suministros y dijo que los volúmenes podrían llegar a la mitad de lo estipulado en los contratos.

La República Checa tuvo una caída general en el tránsito de gas, pero señaló que los suministros al país no estaban bajo amenaza.

Dependencia del gas ruso en Europa

  1. República Checa (100%)
  2. Bulgaria (100%)
  3. Eslovaquia (100%)
  4. Estonia (100%)
  5. Finlandia (100%)
  6. Letonia (100%)
  7. Lituania (100%)
  8. Moldavia (100%)
  9. Hungría (95%)
  10. Rumanía (92%)
  11. Polonia (77%)
  12. Grecia (67%)
  13. Alemania (65%)
  14. Austria (63%)
  15. Eslovenia (58%)
  16. Polonia (55%)
  17. Italia (43%)
  18. Holanda (26%)
  19. Francia (17%)
  20. ESPAÑA (10%)
  21. Portugal (10%)
  22. Reino Unido (7%)

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