Tal como se había anunciando durante toda la semana, Santiago y gran parte de la zona centro sur está recibiendo intensas precipitaciones desde el pasado viernes.

Aunque en un principio se habían pronosticado lluvias para el sábado, domingo y la madrugada del lunes, las precipitaciones en Santiago comenzaron el viernes poco antes del amanecer.

Según Miguel Fernández, meteorólogo y académico de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), las lluvias caídas durante la madrugada de este viernes se asocian a una inestabilidad que existe en la zona cordillerana, una masa de aire frío en altura que generó movimientos verticales de aire. “Esto comenzó a descolgarse por la cordillera de norte a sur, y llegó a la zona central originando estas precipitaciones. Si bien esta situación era advertida por los modelos climáticos, era muy débil, inferior a 3 mm de agua. Esa fue la razón por la que no se consideró dentro de los pronósticos, pensando en que solamente se registraría en la zona cordillerana”, explica.

De acuerdo a los registros del climatólogo de la U. de Santiago, Raúl Cordero, las últimas precipitaciones y por varios días consecutivos, son una buena noticia que desafortunadamente resulta cada vez menos frecuente.

Inundacion en Vicente Valdes con Vicu–a Mackenna
Foto: Agencia Uno

“La última vez que tuvimos precipitaciones durante tres días consecutivos en Santiago fue en agosto del 2021. Y la última vez que llovió durante cuatro días consecutivos fue en julio del 2017″, señala el experto. Es decir, hace cinco años que la capital no tenía una jornada de cuatro días seguidos de lluvias, siempre que se cumpla el pronóstico y se encadenen estos cuatro días consecutivos de precipitaciones.

De acuerdo a Cordero, también en agosto, pero del 2015, tuvimos el último gran temporal en la zona central en que cayeron durante una semana más de 100 mm.

El impacto del cambio climático

Una de las consecuencias del cambio climático en la zona central es la baja no solo en lluvias sino en el número de días de lluvia. Para los primeros seis meses del año, lo normal es tener en promedio 17 días, en 2022 solo hubo 11.

Por ello, aún estamos en un llamativo déficit. De hecho, el promedio anual de lluvias en Santiago es de 40 días. Con los 11 de los primeros seis meses, más los cuatro de esta jornada, apenas se llegará a menos de la mitad de los previsto en un año normal y muy lejos de antiguas jornadas invernales, como la del gran temporal de 1982.

Todo el evento, es decir, sábado, domingo y parte de la mañana del lunes, totalizaría entre 40 mm y 50 mm.

De acuerdo al portal meteorológico especializado Meteored, las lluvias en Santiago comenzaron pasadas las 13.00, y podrían extenderse hasta la madrugada del lunes.

En julio se han registrado 14,6 mm de lluvia en la capital, por lo que se trataría de una excelente noticia, considerando que la zona central de Chile ha sufrido una extensa megasequía por 13 años.

Ambas jornadas estarán acompañadas de tormentas eléctricas, vientos de 40 km/h, marejadas y humedad, la que superaría el 90%. Eso no es todo, ya que las precipitaciones en la capital podrían continuar durante la próxima semana.

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