Quizá los recuerdos al proceso que rodeó la constitución del 25 no estén tan desencaminados.

Al final, como esa clásica película de Dennis Hooper, buscar el propio destino no es fácil y toma tiempo.

O como escribe Carlos Meléndez “evolucionar de un momentum destituyente a uno constituyente no es tarea sencilla”, porque en esos periodos “las sociedades sólo saben lo que no quieren, pero no reconocen lo que quieren”. Para él, ante la falta de un sistema político conectado con la arena social –volvemos a la desconexión-, Chile corre el riesgo de quedar atrapado en un espiral de repeticiones sin resolución.

Y según él, “se equivocan quienes creen que ha ganado la moderación”, “se ha impuesto… la indiferencia traducida en Rechazo”, y eso plantea otros riesgos.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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