Y si no es en julio, el 4 de septiembre cuando se den los resultados del plebiscito de salida del proceso constituyente. Un triunfo de la opción Rechazo podría ser un duro golpe para un gobierno que apenas llevara seis meses en el poder. Opción que hoy parece ir creciendo, como apunta Pablo Ortúzar en una comentada columna de esta semana, por al menos cuatro razones: el factor independiente y cupos indígenas y su sobrerrepresentación; las culpas a la derecha y los medios de los errores propios; la confianza de que se aprobaría cualquier cosa –eso de que “cualquier cosa era mejor que la constitución de cuatro generales”-, y el hecho de que el gobierno “quemó las naves al no asumir una distancia respecto a la Convención”. Y aquí, la clave para Ortúzar es que el gobierno logre “despertar a la Convención de su sueño dogmático”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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