Ahí están, para probarlo, las encuestas que muestran que por primera vez el Rechazo al trabajo de la Convención supera al Apruebo –y no una, sino tres- y también el fuerte desplome de la aprobación del presidente Gabriel Boric –la caída más brusca de un presidente desde el regreso a la democracia.

La fama es efímera, dirán algunos.

Pero el hecho, como apuntaba Max Colodro hace algunas semanas es que los dos -Convención y gobierno- están estrechamente ligados. Siameses, los llamó.

Y lo repetía este domingo Ascanio Cavallo. “La Convención está en un filo muy peligroso. Y dado el compromiso del gobierno de Boric con ella, también es peligroso para el Presidente”, apunta.

Y agrega con cierto dramatismo que “la suerte de ambos puede quedar sellada en fecha tan temprana como julio, cuando se conozca el producto final” de la Convención.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

/gap