En cuatro meses, las confirmaciones superan los 13.000 casos y las muertes llegan a 124, números que están muy por debajo de la región y sobre todo de sus vecinos de Brasil y Colombia, que cuentan dos millones y 200.000 casos respectivamente. El registro oficial no ofrece, según los expertos, una fotografía siquiera aproximada del avance del coronavirus en el territorio. El régimen de Nicolás Maduro se ha negado, incluso con un aumento del 30% de los casos positivos en las últimas cinco semanas, a autorizar a laboratorios privados y a las instituciones académicas para que realicen pruebas. La pandemia se está acelerando en Venezuela y las políticas de control no son suficientes.

El camino que recorre la muestra de un posible paciente de covid-19 hasta el resultado que confirme o descarte la contracción del virus es largo. “Primero, enviamos una ficha epidemiológica [un formulario en papel] al distrito sanitario del Ministerio de Salud. Ellos toman la muestra el mismo día o al día siguiente luego de la notificación y se la llevan al Instituto Nacional de Higiene”, explica el médico infectólogo Julio Castro, miembro de la Comisión Especial para la covid-19 creada por la Asamblea Nacional.

El resultado se lo comunican una semana después. “Siete, ocho, nueve días es el tiempo habitual, pero hemos tenido pacientes que son coroneles y ahí tarda menos”, apunta. Si el paciente está en el occidente del país, en Zulia, el Estado con más casos, la muestra debe viajar 697 kilómetros por carretera o una hora en avión para analizarse. En el interior del país, la espera por resultados de pruebas PCR es de varias semanas.

Castro señala que el retraso en los resultados tiene implicaciones directas en los pacientes. “Uno puede ir atendiendo el cuadro con los medicamentos básicos, pero si es necesario aplicar el protocolo de fármacos que ha establecido el ministerio hay que esperar a tener la PCR positiva”, indica. Además, como ha insistido la Organización Mundial de la Salud y como se ha visto en la evolución de la pandemia, los países que han desarrollado una mejor estrategia de control del virus son los que tienen mayor capacidad para detectar a tiempo los casos y sus contactos.

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