Monica Lewinsky se ha confesado. En el momento en que se hizo famosa por la situación que supuestamente vivió con el presidente de los Estados Unidos en su día, Bill Clinton, sufrió lo suyo. Reveló a David Axelrod de CNN, en el episodio del jueves de su podcast, sus problemas de salud mental en medio de la investigación sobre el escándalo de Clinton diciéndole que pensaba que suicidarse podría ser una solución.

Ahora bien, a continuación añadió que un psiquiatra la ayudó a superarlo y posiblemente le salvó la vida y se vanagloriaba por esa situación que supo superar. Le había pillado todo muy joven con la presión en el entorno que le llevó a unos pensamientos muy al límite. Le salvó. “Y entonces fui, ya sabes, bonita, muy afortunada”, relataba.

Lewinsky cree que finalmente recuperó la ilusión en su vida y no alberga más resentimiento por el escándalo, pero aún siente que Clinton debería querer disculparse.

Este fue un escándalo político sexual que surgió en 1998, por una posible relación sexual entre el entonces presidente de los Estados Unidos, de 49 años de edad, Bill Clinton y una becaria de 22 años de la Casa Blanca, Mónica Lewinsky. El escándalo se desató luego de las acusaciones de acoso sexual iniciadas contra Clinton por Paula Jones. Clinton negó ese vínculo mintiendo ante los medios y ante el Congreso.

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