La ministra del Interior, Izkia Siches, abordó este viernes las implicancias que tiene la aplicación del estado de excepción de emergencia en la macrozona sur, advirtiendo que de producirse enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los grupos que se han declarado en guerra contra el Estado, los uniformados tendrán que responder.

En una entrevista con el matinal de TVN, la jefa de gabinete se refirió al tema tras ser consultada sobre el llamado que realizó el líder de la Coodinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, quien emplazó a “organizar la resistencia armada” contra la presencia militar en los territorios reclamados por el pueblo mapuche.

Al respecto, sobre la posibilidad de que se produzcan enfrentamientos en la zona con los militares emplazados en la zona, Siches comentó que “obviamente eso no es lo que espera nuestro Gobierno y siempre ha llamado al diálogo, y la invitación ha sido transversal para todos quienes quieran avanzar en la paz”.

“En esa línea, nosotros esperamos que no existan enfrentamientos, no queremos víctimas tanto civiles como tampoco uniformados o carabineros”, indicó, junto con recalcar que el objetivo es abrir un diálogo sobre los temas de fondo, incluidos a su juicio en la agenda que preparó el Ejecutivo y que denominaron ‘Buen Vivir'”.

Según la ministra, en ese plan “nos hacemos cargo de una demanda territorial que es centenaria, avanzamos en materia de un ministerio indígena, hemos solicitado colaboración al sistema de Naciones Unidas para el acompañamiento de un proceso que no es sencillo ni rápido, pero nos queremos hacer cargo de los problemas”.

No obstante, la secretaria de Estado advirtió que “en torno a los enfrentamientos, comprendemos absolutamente que nuestras fuerzas militares que están en la zona evidentemente, en el caso de ser atacados, van a tener que responder y defender su vida”.

“Pero nuestra invitación es, a quienes pretenden que esa va a ser una vía de solución, es a deponer las armas y a trabajar en construir en las demandas de fondo, porque ahí nuestro Gobierno está absolutamente disponible en avanzar”, agregó.

Finalmente, recalcó que “si se quiere utilizar las demandas para enfrascar o disfrazar el crimen organizado, el narcotráfico u otros eventos delictivos, en realidad estamos hablando de cosas muy distintas y en ese caso nuestro Gobierno va a ser claro y enfático y no va a descansar hasta perseguir y encontrar a los responsables”.

Razones del decreto

La jefa de gabinete también explicó los motivos que tuvo a la vista el Gobierno para decretar el estado de excepción. Sobre ese punto, señaló que “el problema de La Araucanía y el Biobío es muy complejo y por eso nuestro Gobierno ha definido avanzar en el estado de excepción constitucional para poder resguardar las rutas”.

Sin embargo, reitero que “esta es una medida parche, no soluciona los problemas de fondo. Lo vimos en ejecución los últimos seis meses y tampoco colaboró en solucionar nada, cumple una labor preventiva para asegurar el trayecto en las rutas, para mantener los suministros, poder llevar los abastecimientos básicos”.

“Pero el problema del crimen organizado, el robo de madera, el narcotráfico, como el problema de fondo en torno a las demandas no se va a resolver ahí. Para lo primero necesitamos las capacidades del Ministerio Público, de las policías y las capacidades de inteligencia que evidentemente nuestro país requiere un refuerzo”, enfatizó.

Asimismo, subrayó que es necesario “clarificar cuál es el rol de esto, porque a veces se piensa que los militares van a resolver el problema de La Araucanía y eso no es efectivo, lo hemos visto en los últimos seis meses. Es algo que permite asegurar las rutas para el libre desplazamiento, pero en realidad no mucho más que eso”.

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