La ministra del Interior, Izkia Siches, realizó un balance de lo que han sido los primeros meses de la administración del presidente Gabriel Boric y de su experiencia en la cartera de Interior.

En conversación con El País de España, Siches se refirió a los desafíos que implicó asumir su cartera, en el marco de las constantes críticas por parte de diversos sectores.

“Una de las cosas más agobiantes es la cantidad de información que tenemos como Ministerio del Interior, se trata del registro de todos los conflictos en todo el territorio nacional, no solo los que aparecen por la prensa o las redes sociales”, señaló, agregando que “desde que se corta el agua, los eventos climáticos, homicidios, accidentes, cortes de carretera, protestas. Y todo en tiempo real, sumado a todas las crisis políticas que se atraviesan. La contingencia cotidiana es más de lo que uno hubiera pensado. Sobre todo el acceso a la información: saberlo absolutamente todo”.

Sobre su llegada a Interior, la secretaria de Estado confesó que “siempre supe que iba a ser complejo el aterrizaje en este ministerio, porque hay muchas aristas y mucho trabajo. Pero creo que cada día vamos viendo cómo se pueden ir resolviendo las distintas problemáticas”.

Asimismo, y respecto a su fallido viaje a La Araucanía, Siches expresó que “en el caso de Temucuicui, más allá de la envergadura y de lo preocupante que es la situación de violencia en la zona, personalmente no sentí en riesgo mi vida en ningún momento. Puede haber sido parte de la adrenalina, quizá, pero lo entendí como una protesta, tal como ocurre en muchos lugares de nuestro país”.

Por otra parte, y consultada por sobre la existencia de algo que la desaliente en estos días, la titular de Interior subrayó que: “Quizás uno siempre tiene que lidiar con las especulaciones de la prensa y con las agresiones personales. Y eso es algo que yo –previo a asumir como ministra y cuando se me preguntaba por candidaturas- siempre planteé: tenemos el deber, como políticos y políticas, de trabajar por un clima más amable”.

“Eso desalienta a muy buenos perfiles de personas brillantes que serían una gran contribución para el Estado, para el Parlamento, y que no están disponibles porque el ambiente es así de tóxico. Hay presión, de los mismos actores políticos. Y a todos los que nos ha correspondido asumir cargos de representación o cargos de definición presidencial, nos ha tocado vivirlo con mayor o menor intensidad”, agrego. Sobre lo mismo, planteó que “para mí, que venía de un espacio mucho más protegido que los otros ministros y ministras del comité político ha sido un poco más agresivo. He recibido directamente muchas más descalificaciones y agresiones”.

Sin embargo, reconoció que “en cada uno de estos embates, en vez de debilitarse, una se va haciendo un poquito más fuerte. Se va endureciendo la piel. Y, sobre todo, también va ponderando qué cosas son importantes y qué no”.

Finalmente y respecto a la situación de delincuencia en el país, la ministra expresó que “lo que sucede representa una llamada de alerta. Se requieren políticas de Estado para que no siga aumentando el poder de fuego de las bandas criminales”.

“No tengo ningún trauma y las policías y el tema de seguridad no puede ser un asunto de derechas o izquierdas. Hoy en día es un desafío de Estado”, agregó.

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