Un preocupante escenario económico hacia adelante fue el que mostró el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio.

Además de advertir que el país corre el riesgo de entrar en recesión en 2023, a lo que se suma un complejo panorama inflacionario -que se explica tanto por factores locales como por el impacto causado por la guerra en Ucrania-, la entidad presidida por Rosanna Costa prevé una fuerte contracción de la inversión este y el próximo año, al menos.

En efecto, una de las señales potentes del informe da cuenta de que la inversión continuará con una senda bajista, profundizando las caídas de la Formación Bruta de Capital Fijo en los años venideros.

“Los fundamentos de la inversión también han empeorado”, subrayó el IPoM. “En el caso de las condiciones financieras, juegan un rol relevante el deterioro ya ocurrido en el mercado de capitales y los menores niveles de ahorro de largo plazo para el financiamiento de la inversión”, añadió.

Así, para este año, se prevé una caída de 4,8% -mayor al 3,8% previsto en marzo-, mientras que para 2023 la baja sería de 2,2%, frente al 0,2% pronosticado en el informe anterior.

Tema al que precisamente se refirió Costa, quien, durante su exposición del documento ante la comisión del Hacienda del Senado, desmenuzó los fundamentos detrás de esta tendencia.

“El proceso de ajuste de nuestra economía empezó. En el primer trimestre de este año ya hay, en términos desestacionalizados, un cambio en la trayectoria de la economía y un inicio de un proceso en que cambia el comportamiento, y empieza a acomodarse hacia niveles más bajos el nivel de actividad que estamos observando hoy día”, subrayó Costa.

De esta forma, sostuvo que lo anterior está ocurriendo desde hace varios meses con la inversión, no así por el lado del consumo.

“¿Qué fundamentos hay detrás de la inversión para que funcione y que son distintos en el consumo? Hay elementos que son comunes y otros que son diferenciadores”, comentó, añadiendo que “el consumo está siendo sostenido fundamentalmente por altos niveles de liquidez que los hogares mantienen”.

“Nuestra estimación es que esos niveles de liquidez todavía van a estar presentes en la segunda parte del año, pero ya empiezan a disminuir y el efecto sobre el consumo empieza a ceder, y empieza a ser, en la medida que vayamos hacía fin de año, más importante el desarrollo del mercado laboral. Pero todavía están presentes, y todavía hay altos niveles de liquidez en las cuentas corrientes y cuentas vista de los hogares”, subrayó.

Por el contrario, mencionó que “hay otros factores que están incidiendo negativamente primero en la inversión. Las condiciones financieras son más estrechas, están mostrando tasas más altas, y condiciones de entrega de créditos más ajustadas, más difíciles para la entrega de créditos”.

¿Las razones detrás de ello? Según lo expuesto por la presidenta del ente rector: “cuando empieza un ciclo como el que vamos a tener en adelante, aumenta el riesgo de los créditos. La profundidad del mercado de capitales ha tenido un efecto en lo que son las condiciones crediticias de más largo plazo, y eso afecta particularmente los proyectos de mayor duración”.

En esa línea, puso énfasis en que “la incertidumbre es un factor que tienen un impacto importante dentro de los proyectos de inversión, y estamos en un contexto de alta incertidumbre por factores internos, por factores externos. Hay un proceso que está sin duda teniendo un efecto sobre la inversión, y tenemos también un comportamiento que se observa en el catastro de bienes de capital, donde se registran los proyectos más grandes, que está anticipando una evolución de la inversión con la debilidad que estamos incorporando”.

De hecho, dijo que “son muy pocos los grandes proyectos de inversión que se agregan al catastro, más bien el catastro está mostrando una debilidad hacia adelante, y esos grandes proyectos tienen efectos positivos sobre nuestra economía que no se estarían dando en la medida que esa inversión también decae. Esos son los elementos más importantes que están detrás de este comportamiento de la inversión”.

“Sin duda, la caída de la inversión tiene efectos de mediano plazo sobre el crecimiento de la economía hacia adelante”, concluyó.

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