También pasó en Colombia. Los partidos tradicionales quedaron en el camino. ¿Suena conocido?

Fue la derrota del establishment político, como escribe Carlos Meléndez, en referencia a la elección colombiana –o el “establecimiento”, como le dicen en ese país. Los partidos tradicionales se quedaron sin candidato para segunda vuelta. Pero la ironía de todo ello, apunta el investigador del Coes, es que pese a que el empresario Rodolfo Hernández es el que mejor encarna el anti-establishment político, es a la vez el favorito del establishment económico. “(Este) sonríe muy confiadamente pues considera que es más fácil cooptar a un outsider (Rodolfo) que llegar a acuerdo con un viejo rival (Petro). Una vez más, podría equivocarse”, escribe. Y si en las dos últimas elecciones en la región fue la izquierda la que ganó, Colombia podría ser otra historia.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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