Son jornadas históricas para el mercado cambiario en Chile, en las que el dólar ha batido récords y hoy marcó un nuevo hito: por primera vez rompió la barrera de los $900, tras concretar su sexta alza consecutiva.

Esto, en medio de los crecientes temores en el mercado por una recesión mundial que está al acecho, sobre todo para la principal potencia del globo, Estados Unidos, que vive tiempos de alta inflación y una política monetaria cada vez más agresiva que derivará inevitablemente en un golpe a la actividad, lo que está haciendo que dólar se aprecie en todo el mundo, con especial fuerza en Chile.

Es que el nerviosismo por un frenazo económico a escala mundial, sumado a las recientes restricciones que ha implementado China para controlar el covid-19, están golpeando duro al cobre, cuyo precio internacional se ha desplomado en los últimos días, lo que implica una menor entrada de dólares a Chile, por ende, una menor oferta de la divisa que pone presión a su precio a nivel local.

En ese contexto, hoy el dólar subió con fuerza $14,40 hasta los $901,40, un precio nunca antes visto en Chile. Por lo que desde hace algunos días hay quienes se preguntan si sería necesaria una intervención cambiaria por parte del Banco Central, una acción completamente excepcional que el instituto emisor realizó por última vez tras el estallido social de octubre de 2019, hecho que generó extrema volatilidad en el mercado cambiario.

A juicio de Luis Felipe Alarcón, economista de Euroamérica, todavía no es el momento para que el Banco Central intervenga para controlar la apreciación del billete verde. “El nivel de reservas que hoy día tiene el banco, no son tal vez las óptimas, es bastante remoto por lo que se ve hacia adelante, elecciones, etcétera. Es un poco gastarse las balas en este minuto”, dijo.

Además, Alarcón, explicó que existen otras alternativas para intentar controlar el aumento del precio del dólar.

“Se podría intervenir reutilizando una herramienta que ya se ocupó en la última intervención que son estos forwards cambiarios, son seguros de cambio al final, y, cuya compensación puede ser realizada en pesos en vez de dólares, no alterar el nivel de reservas que, insisto, no es exuberante, y podrían requerirse de manera más necesaria tal vez dentro de unos meses más cuando tengamos la elección por el plebiscito”, acotó.

Por su parte el economista jefe de BCI, Sergio Lehmann, señaló que aún no se han dado las condiciones necesarias para evaluar una posible intervención del Banco Central.

“Tiene que haber un diferencial entre el valor de fundamentos del tipo de cambio, con el valor teórico bastante mayor al que hoy día se ve, en ese entonces (post estallido social) era de 15%, cuando intervino hacia fines del 2019, hoy día es la mitad, por lo tanto en realidad usando una suerte de analogía respecto a lo que fue esa intervención, probablemente se requeriría un tipo de cambio bastante más arriba, más cercano al $950 o $960”, enfatizó Lehmann.

“Hay que mirar cuánto es la diferencia entre el nivel de fundamentos del tipo de cambio con el nivel teórico o que debería estar efectivamente mostrando, y mientras no hay una diferencia relevante entre esos dos, la verdad que no se justifica mayor intervención. Simplemente es una forma natural de acomodar a la economía en este escenario tan complejo”, agregó.

En tanto, el banco canadiense Scotiabank sostuvo este miércoles que si el dólar supera los $920 en los próximos días, podría gatillarse una intervención cambiaria del Banco Central de Chile.

“Estimamos que si el tipo de cambio se ubica entre $900 y $920 durante el mes de junio, señal de rápida depreciación del peso, el BC aplicaría una dosis superior de retiro de estímulo monetario al esperado por el mercado en su próxima reunión de julio (12-13) e implementaría una intervención cambiaria quirúrgica y coordinada” con el Ministerio de Hacienda y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)”, dijo la entidad.

Según el análisis, de optarse por una venta directa de dólares por ventanilla, el Banco central no podría hacer una intervención de las mismas magnitudes que las realizadas en el pasado.

Mientras que el banco de inversión Credicorp Capital ve probable que Banco Central concrete una intervención cambiaria en caso de que se imponga el Apruebo en el Plebiscito constitucional del próximo 4 de septiembre.

“Vemos un espacio apreciativo sustancial en caso de un resultado favorable en el Plebiscito de septiembre, lo que ayudaría a reducir la incertidumbre política. Por otro lado, si el mercado agrega más riesgo idiosincrásico por el resultado del evento, creemos que el BCCh no toleraría un desajuste adicional e intervendría el mercado de divisas”, expuso.

La visión del vicepresidente y de un ex presidente del Banco Central

El vicepresidente del Banco Central, Pablo García, se refirió al tema ayer en una presentación ante el Club Monetario de la Universidad Finis Terrae, donde explicó que “la decisión de intervenir habitualmente se hace cuando uno detecta que hay un movimiento que está siendo no solamente inusual, sino que además fuera de fundamento o dañino para la macro”. “El régimen de flotación ha funcionado muy bien. Este permite acomodar el 90% de las cosas que le pasan a la economía. Hay algunas cosas que no se pueden acomodar, porque son más permanentes, por eso estamos hoy día con lo que tenemos y no con un tipo de cambio más apreciado”, añadió.

García, además, comentó que el alza desenfrena del dólar es una reacción frente a diversos factores externos como el confinamiento en China y el reciente alza de tasas en 0,75 puntos de la Fed en EE.UU. “Las economías emergentes van a tener que acomodarse con depreciaciones cambiarias, ese va a ser el mundo de los próximos años”.

Así, preció que no es una situación que mecánicamente gatille una intervención cambiaria, sino que tiene que haber un movimiento que indique que el tipo de cambio no está respondiendo a los fundamentales, que no se justifica lo que se está observando y que, además, está siendo dañino para la macro. “Es un test bastante ácido, por eso que las intervenciones han sido bien esporádicas”, comentó el economista.

Por su parte, el ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, dijo a Pulso que “el Banco Central siempre estudia muy cuidadosamente si hay desalineamientos que no se pueden explicar por sus fundamentos, y lo segundo es que si está desalineado, se puede corregir con una intervención”.

Dicho eso, sostuvo que “este es un problema de apreciación del dólar. Hay que ser Tarzán para cambiar la apreciación del dólar, y por ello lo veo poco probable (la intervención). Eso está escrito en las reglas del Banco Central. Primero tiene que haber un desalineamiento que no se puede explicar por fundamentos, pero ahora hay un fundamento que explica el alza del dólar, que es la apreciación internacional”.

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