El gremio de los camioneros le ha pedido al Ministro del Interior Víctor Pérez que impulse una ley que les permita asemejar la cabina de los camiones a sus viviendas porque gran parte de sus vidas transcurre e estos espacios que reemplazan durante semanas a sus hogares. Alli trabajan, comen, duermen y algunos, como el camionero Juan Barrios, son quemados vivos por quienes han optado por la violencia continua, escudándose en la causa mapuche.

Más que contar con una ley es un llamado desesperado de atención ante una situación que ha legado a los límites, no sólo para los camioneros, sino también para agricultores, trabajadores forestales, pequeños ganaderos, comerciantes, municipios, oficinas públicas, en varias ciudades de las tres regiones: Bío Bío, Araucania y Los Rios donde la violencia, el vandalismo, la destrucción de hasta pequeños bustos de nuestros héroes son destruidos y atacados, diariamente.

Es la antesala de una grave situación que parece querer repetir lo acaecido hace medio siglo y llevar a la confrontación impredecible que nos llevan a la polarización y al desencuentro con consecuencias fatales. En esa historia ya conocida el gremio de los camioneros tuvo su lugar que hoy parece volver a emprender.

Enrique Gandásegui García