La nueva primera ministra británica, Liz Truss, ha seleccionado un gabinete en el que por primera vez un hombre blanco no ocupará uno de los cuatro cargos ministeriales más importantes del país.

Truss nombró a Kwasi Kwarteng, cuyos padres vinieron de Ghana en la década de 1960, como el primer ministro de Finanzas negro de Gran Bretaña, mientras que James Cleverly es el primer ministro de Relaciones Exteriores negro.

Cleverly, cuya madre proviene de Sierra Leona y cuyo padre es blanco, ha hablado en el pasado sobre haber sido intimidado cuando era un niño mestizo y ha dicho que el partido necesita hacer más para atraer votantes negros.

Suella Braverman, cuyos padres llegaron a Gran Bretaña desde Kenia y Mauricio hace seis décadas, sucede a Priti Patel como la segunda ministra del Interior de minoría étnica, donde será responsable de la policía y la inmigración.

La creciente diversidad se debe en parte a un impulso del Partido Conservador en los últimos años para presentar un conjunto más variado de candidatos para el Parlamento.

Los gobiernos británicos hasta hace unas décadas han estado compuestos en su mayoría por hombres blancos. Gran Bretaña tardó hasta 2002 en nombrar a su primer ministro del gabinete de minorías étnicas cuando Paul Boateng fue nombrado secretario en jefe del Tesoro.

Rishi Sunak, cuyos padres procedían de la India, fue el antecesor de Kwarteng en el puesto de Finanzas y subcampeón en la contienda con Truss por el liderazgo del Partido Conservador.

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