La confianza de los consumidores anotó una baja en agosto, arrastrada principalmente, tal como en los meses anteriores, por las menores perspectivas futuras, en medio del aumento de la inflación, los menores salarios y un empeoramiento del mercado laboral.

Así lo muestra el último Índice de Percepción del Consumidor (Ipeco), elaborado por el Centro de Estudios en Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), el cual arrojó en agosto que la confianza de los consumidores tuvo un alza de 10,2 puntos respecto del mismo mes del año anterior, pero una caída de 5,2 puntos respecto al mes previo, llegando a 91,8 puntos (en índice con base 100 en 2001), su menor nivel desde octubre del año pasado.

La caída de este mes se da después de un julio en el que el indicador prácticamente no tuvo movimientos, pero que en junio y en mayo también descendió. Así, el indicador en los últimos meses ha sentido con fuerza los efectos de la mayor inflación, del enfriamiento del mercado laboral y de una economía frenada. Las noticias económicas vigentes durante el mes fueron mayormente negativas para la confianza de los consumidores. El Imacec de junio aumentó un 3,7% en doce meses. Por otro lado, el Índice de Actividad del Comercio (IAC) disminuyó un 1,6% en julio, con lo que completó una caída de 11,2% en doce meses. Respecto de la inflación, el IPC aumentó en 1,4% en julio, acumulando un crecimiento de 13,1% en doce meses.

Y, entre los factores que determinan los ingresos de los hogares, la tasa de desempleo aumentó a 7,9% en el trimestre terminado en julio, mientras que el índice real de remuneraciones de junio disminuyó un 0,3% durante el mes, acumulando un retroceso de 2,2% en un año.

Detalles del indicador

El Ipeco se construye en base a un índice de coyuntura, sobre el presente, y otro de expectativas hacia adelante.

De acuerdo al informe, respecto del mes inmediatamente anterior, la percepción del presente aumentó 16 puntos, hasta 150 puntos, su mayor nivel desde marzo pasado.

Dentro de este índice, la percepción de la situación económica actual subió 21,1 puntos durante agosto, hasta 97,8 puntos, pasando de pesimista a moderadamente pesimista. Por otra parte, la percepción del desempleo actual aumentó 5,8 puntos y se mantuvo optimista, debido a una disminución de las visiones pesimistas y un avance de las visiones neutrales.

Por su parte, el índice de expectativas (que es el que refleja la visión del futuro) disminuyó marcadamente 12,9 puntos frente a julio, hasta 70,9 puntos. Este es el nivel más bajo para la perspectiva futura desde abril de 2021, cuando se decretó la última gran cuarentena por Covid-19 en el país.

En este índice, su indicador sobre la percepción de la situación económica futura disminuyó 21,8 puntos, también su menor posición desde abril de 2021, pasando de pesimista a extraordinariamente pesimista. Mientras, la percepción del desempleo futuro avanzó 14,3 puntos (a 111,3), y mejoró de moderadamente pesimista a neutral.

Finalmente, la percepción de los ingresos futuros retrocedió 21,5 puntos, de moderadamente pesimista a extraordinariamente pesimista. En ese indicador también se tocó su menor nivel desde abril del año pasado.

Por estrato socioeconómico, todos los grupos mostraron caídas, siendo la mayor en el de mayores ingresos, ABC1, con -12,3 puntos. Mientras, los estratos C2, C3 y D registraron bajas de 2,3, 10,9 y 7,6 puntos, respectivamente.

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