“Estamos, efectivamente, revisando los estudios de opinión que han surgido los últimos días, son datos relevantes a tener en consideración a la hora de tomar decisiones porque dan cuenta de lo que está pensando la gente”.

Fueron las palabras del presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Raúl Soto (PPD), tras la publicación de la encuesta Plaza Pública Cadem, correspondiente a la tercera semana de septiembre.

En ese estudio, el 49% de los encuestados se inclinó para que el nuevo proceso constituyente se defina a través de un plebiscito de entrada que indique si es que hay que reformar la actual Carta Fundamental, mientras que el 44% prefiere un gran acuerdo político para tener una nueva convención constituyente, respetando lo que zanjó el referéndum de entrada, realizado el 25 de octubre 2020.

Tras participar de la Parada Militar 2022, el diputado Soto indicó que “eso significa que no hay que descartar ninguna posibilidad (…) hay que tenerlo en consideración, no hay que descartar nada, ni siquiera un nuevo plebiscito”.

Las palabras de Soto daban cuenta de una nueva apertura a discutir una consulta previa para continuar con el itinerario constituyente, a pesar de que inicialmente la derecha, las fuerzas oficialistas y el mismo el gobierno habían descartado esa posibilidad.

Dentro de las razones para desechar ese plebiscito de entrada estaba el riesgo de alargar aún más el proceso constituyente, ya que recién en abril de 2023 podría realizarse una nueva elección, según las estimaciones del Servicio Electoral. Ello generaba un problema adicional al sobreponer el proceso constituyente con el período de campaña municipal que comienza en 2024.

Para la derecha, además, se le generaba una disyuntiva similar al 2020, lo que a la larga derivó en la división del sector. Este factor posiblemente fue una de las causas de la posterior derrota de Chile Vamos en las elecciones convencionales de 2021.

Sin embargo, dado los reparos que surgieron de un sector de RN y la molestia de Chile Vamos -que suspendió su participación en las negociaciones luego de que el oficialismo anticipara acuerdos que aún se estaban trabajando-, ha obligado a rebarajar las alternativas.

Incluso, un parlamentario, que ha sido parte de las negociaciones informales para tratar que la derecha vuelva a sentarse a conversar, confirma que el plebiscito de entrada está sobre la mesa. “Todo puede pasar”, comenta.

Este lunes, la ministra secretaria general de gobierno, Camila Vallejo, también fue consultada por las encuestas y la posibilidad de que la nueva Carta Fundamental termine siendo redactada por el Congreso.

Sin embargo, la portavoz de gobierno defendió el itinerario fijado por el Presidente Gabriel Boric de ceñirse al plebiscito de entrada de 2020 que definió que la nueva Constitución debe ser redactada por un órgano elegido para ese fin. “En política tenemos que guiarnos por convicciones y por lo que la ciudadanía expresa democráticamente a través de las urnas. Esto no se trata de encuestas de la semana. Si no, la política iría en vaivenes permanentes. Aquí tenemos un camino que se ha trazado, que se inicia a través del plebiscito de entrada, donde se votó mayoritariamente por tener una nueva Constitución hecha en democracia y por un proceso democrático, participativo”.

Diálogo continúa

Lo que sí está relativamente despejado es que esta semana, posiblemente el viernes, se reanuden las conversaciones oficiales entre todos los sectores políticos.

El diputado Soto adelantó que las tratativas se retoman esta semana. “Lo más probable que el día viernes”, dijo.

A su turno, el presidente del Senado, Álvaro Elizalde (PS), quien también asistió al desfile militar realizado en la elipse del Parque O’Higgins, aseguró que “el diálogo formal se va a realizar esta semana. Esperamos arribar a un buen acuerdo que sea bueno para Chile”.

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