Es un hecho que en tiempos de crisis, la lucidez para vislumbrar el futuro es escasa.

Hace 100 años, por ejemplo, The New York Times desestimó los peligros de Adolf Hitler en un artículo donde aseguraba que “su antisemitismo no es genuino ni tan violento como suena y sólo está usando la propaganda como carnada”.

Sabemos lo que pasó después.

Por eso, predecir lo que vendrá o lo que ya no va más suena excesivo en estos tiempos. Ahí está, por ejemplo, el debate sobre la muerte del neoliberalismo que, con visita del hijo de Milton Friedman incluida, sigue dando que hablar.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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