El ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, declaró por segundo día consecutivo ante el Ministerio Público en el marco de la investigación por las muertes y presuntas negligencias en el manejo de la pandemia de coronavirus en nuestro país.

En la instancia, la ex autoridad se refirió a diversos puntos, entre ellos a los horarios de corte del sistema de Epivigila, los que según declaraciones en calidad de testigos del Departamento de Epidemiología se realizaron para que las cifras coincidieran con las expuestas por Mañalich en sus reportes.

El médico relató los diversos procedimientos que debían realizarse para que la información llegase al Departamento de Epidemiología a las 21:00 provocando retrasos y el agotamiento excesivo de los funcionarios.

“Lo que yo entiendo es que por razones de respeto a los trabajadores y evitar su agotamiento, que ya era muy intenso, el mismo departamento solicitó a la subsecretaria, o ellos lo decidieron, seguir adelantando progresivamente la hora de corte (…) a qué hora de corte llegaron al final, no lo sé“, indicó Mañalich.

La fiscalía expuso una serie de informes epidemiológicos en los que se puede evidenciar el constante y abrupto cambio en los horarios, pasando de las 19:00 en algunos, hasta otros en los que se llegó a cerrar el registro de casos a las 14:00, tras lo cual se le pidió confirmar si esta situación se daba por la necesidad de descanso de los trabajadores.

A este punto, la ex autoridad respondió que no era él quien había aprobado esa situación, sino que se enteró que lo estaban haciendo por “razones laborales”. Además, insistió en que las horas de corte expuestas en el tribunal concuerdan con lo que ha declarado.

Polémica audiencia

En medio de las declaraciones, se originó una discrepancia entre los fiscales y los abogados que representan al Presidente Sebastián Piñera y a Mañalich, Samuel Donoso y Gabriel Zaliasnik respectivamente, quienes acusaban al Ministerio Público de realizar preguntas que ya habían sido contestadas por el ex ministro, y que “no tenía sentido” seguir en dicha línea.

Asimismo, acusaron al fiscal Marcelo Carrasco de no querer aceptar la respuesta ya entregada por el ex ministro, en la que sostiene que él no realizaba dichos informes en los que se cambiaban constantemente los horarios de corte.

“Puede el Ministerio Público no estar de acuerdo, puede no gustarle la respuesta del señor Mañalich, pero no se trata de otra cosa que esa. Termina siendo muy confuso, muy engañoso”, argumentó Zaliasnik.

La situación motivó la intervención de la persecutora, Ximena Chong, quien explicó que el procedimiento se estaba llevando a cabo en concordancia con la solicitud que hizo la defensa de realizar el interrogatorio con la presencia de un juez de garantía.

“El artículo 93 del Código Procesal Penal indica que la defensa puede solicitar la declaración judicial del imputado, como un medio de defensa, pero que se complementa con la letra G de dicho artículo donde se incorpora la Regla Miranda, que lo que diga el imputado puede ser utilizado en su contra”, argumentó.

La fiscal Chong también rechazó los cuestionamientos realizados por la defensa en relación a cómo está liderando la investigación el Ministerio Público, aseverando que son otras las instancias para dichas alegaciones y que la audiencia tiene como fin llevar a cabo la diligencia.

En esa línea, Chong solicitó que quedaran en claro la dirección que iba a tomar la instancia, ya que desprendiéndose de lo expuesto por el abogado de Mañalich, los persecutores no deberían aceptar las respuestas y no contrapreguntar insistiendo en un punto, el que de acuerdo a la fiscal tiene como punto intentar explicar vacíos e incongruencias en el relato.

“Si es que el tribunal entiende, y pediríamos que así lo declarara, que el único objeto de esta diligencia -como se desprende de las afirmaciones del defensor Zaliasnik- es escuchar al imputado en su declaración espontánea, sin que el Ministerio Público pueda confrontar el contenido de esa declaración, sus omisiones con otros antecedentes reunidos durante la investigación, que así lo diga porque la fiscalía en este contexto no haría más preguntas”, agregó.

Por su parte, el abogado que defiende en la causa al Presidente Sebastián Piñera aseguró que le causa preocupación “el tono de la fiscal Chong, que no voy a calificar de amenazante, pero a mí me parece que no corresponde la solicitud que le hace al tribunal a definirse”.

“Me tiene preocupado porque viene de una autoridad, de una autoridad de la República, y eso a los ciudadanos civiles no puede dejarnos sin preocupación”, añadió Donoso.

Para concluir la polémica, la persecutora negó haber utilizado un tono o lenguaje que represente alguna amenaza, recalcando que es el tribunal quien dirige la instancia.

/Gap