La erupción más reciente del volcán Osorno ocurrió hace casi 190 años. A pesar de esta relativa larga pausa, el volcán Osorno ha mostrado en años recientes un incremento de su actividad sísmica, recordándonos lo lejos que está de ser un gigante dormido.

“El volcán Osorno solía hacer erupción cada 25 años, pero desde 1835 no hubo más erupciones. Entonces desde que hay registro histórico no hemos tenido ningún evento para saber cómo son las erupciones”, indica Eduardo Morgado.

El vulcanólogo, académico de la Escuela de Geología de la U. Mayor es el autor principal del primer estudio que detalla las condiciones que generaron la última erupción del volcán Osorno. Los resultados de la investigación publicada en el Journal of Petrology ayudan a entender mejor las señales geofísicas generadas por los instrumentos de monitoreo sobre lo que pasa en la superficie del volcán.

La investigación “es la que nos da más detalle de lo que pasó antes de la erupción, lo que nos permite saber qué esperar en los próximos escenarios, porque las erupciones del volcán Osorno de los últimos 12 mil años tienen características muy parecidas, al menos químicamente, entonces podemos esperar que, si viene una próxima erupción, será como la de 1835, que también fue parecida a la última erupción del Villarica de 1971, explica el científico.

Erupción del Villarrica de 1949. Foto: Memoria Chilena
Entre los más peligrosos

El Osorno es un estratovolcán, lo que quiere decir que está formado por múltiples capas de lava que le dan una figura cónica perfecta. Está ubicado en la Región de Los Lagos, a 45 km de Puerto Varas. Tiene una altura máxima de 2.661 metros sobre el nivel del mar y cubre un área de 250 km2. En conjunto con los volcanes La Picada, Puntiagudo y Cordón Cenizos forma una cadena de volcanes que siguen una línea hacia el Noreste.

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