Los dominios del lobo, así se titula el primer libro de Javier Marías. Y aunque al escritor español, muerto sorpresivamente el domingo pasado a los 70 años, no le gustaba mucho recordarlo –hay quienes dicen que incluso renegaba de él- la novela desborda talento, pese a estar lejos de ser representativa del futuro estilo del autor español, más aún si uno piensa que fue escrita a los 17 años.

Pero el asunto aquí no es la crítica literaria, sino el paralelo del título con la realidad actual. Pareciera que estamos en los dominios de lobo, ese territorio incierto e inseguro que transcurre entre el origen y el destino, en esas carreteras infinitas del noroeste americano. Tal vez eso explica la fascinación por la figura de la desaparecida Reina Isabel: transmitía estabilidad.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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