Estamos todavía intentando armar el modelo, parafraseando esa peculiar novela de Julio Cortázar.

Pero si algo está claro, a la luz de lo que plantea Max Colodro el domingo pasado, es que vivimos “un movimiento de placas” –y no tectónicas, aunque esas en cualquier momento se mueven- sino políticas.

“Si hay un ámbito en que Chile cambió (…) es en el sistema político”, apunta. Porque según él, “lo que terminaron de enterrar las excentricidades del proceso constituyente y el plebiscito de salida” fue esa “línea divisoria” impuesta por el plebiscito de 1988.

Nos fuimos de plebiscito en plebiscito y, según Colodro, lo que viene ahora “es un nuevo reordenamiento”, uno, además –y he ahí el problema- donde los desacuerdos estarán en el futuro y no en el pasado.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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