En marzo de 2020, el Banco Central llevó la Tasa de Política Monetaria a un mínimo de 0,5% para hacer frente a los efectos de la crisis económica que provocó el Covid-19. En ese nivel se mantuvo hasta julio de 2021, momento en que la subió en 25 puntos base para situarla en 0,75%.

De allí en más el ente rector ha subido con fuerza la tasa de interés. De hecho, al mes siguiente la elevó nuevamente, pero esta vez en 75 puntos base llevándola a 1,5% y ya en octubre dio otro saltó importante al subir hasta 2,75%, es decir, realizó un alza de 125 puntos y a fines del año pasado irrumpió con otro incremento de 125 puntos base llegando a 4%.

Esta misma tendencia continúo este año, ya que durante todos los meses en que ha habido reunión, el Banco Central ha subido la tasa de interés: Si en enero estaba en 5,5%, ahora, tras la última decisión de septiembre, la TPM escaló hasta 10,75%.

De esta manera, Chile se ubica en la sexta posición entre los países que más ha subido la tasa de interés desde “pospandemia” o luego de la fase más dura de la crisis sanitaria con un incremento de 1.025 puntos base desde julio de 2021. El país se ubica detrás de Argentina (+3.150), Ucrania (+1.900), Moldavia (+1.885), Brasil (+1.175) y Hungría (+1.115).

La evaluación que hacen los economistas sobre el rol y manejo monetario que ha tenido el ente rector es positivo, ya que se adelantó al resto de las economías iniciando el proceso de retiro del estímulo, entregado principalmente en 2020 y durante la primera parte de 2021. En esas fechas se sumó también el estímulo fiscal, en el cual Chile fue uno de los líderes a nivel global. Y eso sin considerar los retiros de los fondos de pensiones, que generaron incluso más presión en la economía.

Martina Ogaz, economista de Euroamerica, sostiene que “el rol del BC ha sido bastante positivo dada la actual coyuntura. Hay que recordar que, desde comienzos del año pasado, el consejo venía advirtiendo de los riesgos que se venían para la economía dado el importante crecimiento de la política fiscal, la recuperación altamente dinámica ante el relajamiento de las medidas sanitarias y también por una política monetaria ultra expansiva, política monetaria ultra expansiva que fue retira en el momento adecuado y comenzando mucho antes que otras economías emergentes y desarrolladas”.

La economista puntualiza que “el BC y su consejo han tenido un rol bien activo en este actual ciclo de normalización monetaria, considerando además que incluso en varias reuniones el consejo ha sorprendido con sus decisiones elevando la TPM más de lo que indicaba las expectativas de mercado ante un escenario económico que ha sido volátil y que ha sufrido varios shocks a nivel de precios”.

Si bien en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, el BC señala que el nivel actual de 10,75% está en niveles máximos para este escenario que se describe, el mercado, a través de la Encuesta de Expectativas Económicas no comparte ese análisis, puesto que espera una nueva alza de 25 puntos en la reunión de octubre.

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