El líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva ganó la jefatura de Estado en Brasil este domingo pero la mayoría de los gobiernos regionales quedaron en manos de candidatos apoyados por el actual mandatario Jair Bolsonaro.

Los aliados del líder ultraderechista gobernarán 13 de los 27 estados de Brasil, entre ellos Sao Paulo, el más poblado y rico del país, mientras que los apoyados por el ahora presidente electo regirán solo 10 regiones.

Cuatro regiones más fueron vencidas por candidatos que no eran apoyados por ninguno de los dos aspirantes presidenciales.

Tarcicio Gomes de Freitas, del partido Republicanos y un amigo cercano de Bolsonaro que lo acompañó casi durante todo su mandato como ministro de Infraestructura se impuso con el 55,31 % de los votos en Sao Paulo, frente al 44,69 % obtenido por Fernando Haddad, candidato por el Partido de los Trabajadores (PT), la formación que lidera Lula.

En la primera vuelta fueron elegidos 15 de los 27 gobernadores del país, de los cuales 9 candidatos apoyados por el líder ultraderechista resultaron vencedores, frente a 6 que tenían el respaldo del ex sindicalista. Ya en el balotaje de este domingo fueron electos los 12 mandatarios regionales que faltaban y, de los cuales 4 aspirantes contaban con el respaldo de Bolsonaro y otros 4, con el del ex sindicalista.

Los principales estados del país y también los más poblados -Sao Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro- serán gobernados por aliados del líder ultraderechista.

Por otro lado, Pernambuco (noreste), Sergipe (noreste), Mato Grosso do Sul (oeste) y Rio Grande do Sul (sur), serán los únicos estados gobernados por candidatos que no apoyaban a ninguno de los dos.

Este domingo el ex sindicalista fue elegido presidente de Brasil con el 50,8 % de los votos, frente al 49,1 % de Bolsonaro, en las elecciones más polarizadas de la historia del país.

Lula asumirá por tercera vez el cargo más importante del gigante sudamericano tras gobernar a Brasil en dos oportunidades entre 2003 y 2010.

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