Vivimos en el Chile de las contradicciones, dirán algunos.

Las de los discursos y las de la realidad como apunta Oscar Contardo el domingo pasado al hablar, por ejemplo, del estado del centro de Santiago – inquietud que también levantó Iván Poduje.

Porque si como dice Contardo “los últimos años han estado colmados de declaraciones sobre cambios que anuncian un provenir mejor para todos”, otra historia es la del centro. , dice, donde “frente a asuntos tan concretos como disparos, basura y el olor untuoso de la comida callejera ofrecida en condiciones sanitarias lamentables, no hay espacio para simbolismos ni discursos abstractos sobre la buena vida”. Y si como decía Wittgestein, “la ética y la estética son una sola cosa”, muchos temas se explican…

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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