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Podrá argumentarse que ha sido por necesidad, por las lesiones o por el reglamento de la Copa Chile. Pero, lo concreto es que el entrenador de Universidad de Chile, Diego López, se la ha jugado por los jóvenes desde que llegó este año a hacerse cargo de la banca de Universidad de Chile.

En este partido de revancha con Cobresal, en que se jugaba la clasificación a cuartos de final donde el rival será Universidad Católica, el entrenador azul puso en cancha desde el primer minuto al arquero Campos, los defensas Tapia y Castro y los volantes Cordero, Osorio y Arce (este último, debutante absoluto con sólo 17 años).

Son seis jugadores, más del 50% del equipo titular lo que evidentemente es una cifra para aplaudirla sin reservas y sin distinción de camisetas.

Y los importantes es que los chicos le responden en cancha. Algunos de ellos – como Campos, Bastián Tapia y Osorio son titulares indiscutidos- y el resto, cada vez que le pasan una camiseta, de manera alguna le queda grande. A pesar de lo que se sabe cuando pesa la casaquilla azul.

Además, si hay que destacar algo del primer tiempo, sin duda que de inmediato viene a la mente el golazo de Darío Osorio, a los diez minutos de juego. Con una clase y una tranquilidad impropia de su edad, recibió la pelota cargado a la derecha, se fue cerrando, hizo un par de amagues para sacarse a los defensas que lo marcaban, levantó la vista y sacó un zurdazo m adido y preciso para que se clavara arriba, en el ángulo derecho del arco de Requena

Es efectivo que en el segundo tiempo cambió absolutamente el partido y Cobresal se volcó sobre campo azul. Aunque no hubo ocasiones muy claras de gol, la presión obligó a un exitoso trabajo de la defensa azul, encabezada por un tremendo Felipe Seymour en medio campo y por un sólido arquero, que cada día juega mejor, como es Cristóbal Campos.

En definitiva, Universidad de Chile supo aguantar el chaparrón, mantuvo la ventaja hasta el final y se reencuentra con el triunfo después de más de un mes, porque los azules no ganaban desde el 2 de julio cuando se impusieron agónicamente a Unión La Calera.

Y lo más importante, cuando nadie daba un peso por su suerte, Universidad de Chile inscribe su nombre entre los ocho finalistas de la Copa Chile, donde tendrá como rival ni más ni menos que a Universidad Católica.

Serán dos partidos con un prólogo inmediato, ya que el sábado ambas Universidades deben toparse en el estadio Nacional por una nueva fecha del Campeonato Nacional

¡Imposible perdérselo!

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/EMG. Fotos: twitter Universidad de chile y Cobresal