En esta segunda ola de la pandemia, que suponíamos sería menos agresiva que cuando se inició, nos damos cuenta que, independientemente del proceso exitoso de la vacunación, tenemos muchas falencias como país, que nos indica que la salud sigue siendo prioridad nacional, por encima de cualquier tema contingente incluida la reforma a las pensiones.

Dicho lo anterior, también existe un espacio para argumentar la posibilidad de entregar, o mejor dicho devolver los ahorros previsionales a quienes se encuentren próximos a pensionarse, con la edad legal cumplida, y tengan en su cuenta de capitalización individual, montos inferiores a $10.000.000 que para obtener una pensión después de trabajar toda una vida, es la nada misma.

Así como vemos que muchas veces se protege a las empresas, debemos ser conscientes que hay muchas personas que no logran reunir fondos suficientes para tener una pensión, como tampoco califican para los bonos de ayuda y menos a “préstamo” ofrecidos por el gobierno, que solo al oír esa palabra simplemente ni siquiera se atreven a postular a esa ayuda.

Hoy tenemos que cambiar la mirada de futuro, en un país que éramos conocidos por ser solidario entre nosotros, cuando enfrentábamos diferentes catástrofes naturales, o cuando un vecino necesitaba ayuda por enfermedad, accidentes, abandono, pérdida de un familiar y más, la solidaridad afloraba de inmediato y ese atributo tan nuestro, en estos tiempos de pandemia más un confinamiento obligado por las circunstancias sanitarias, es imperativo dar solución rápidamente, a quienes cotizaron sólo unos pocos años, para las mujeres mayores de 60 años y hombres desde los 65 años, puedan retirar su ahorro en la AFP.

Dicho lo anterior, esta alternativa es más directa que acceder a un nuevo retiro del 10%, porque permite, al adulto mayor en vez de obtener una pensión de $ 158.000 mensuales, tener derecho a la devolución de su ahorro en un solo pago y así poder mantenerse con algún pequeño negocio por cuenta propia o pagar algunas deudas propias de la vejez para poder subsistir por algún tiempo.

Por último, es más razonable siempre proteger a quienes han hecho el esfuerzo de cotizar algunos años, con sueldos mínimos, sin oportunidades de acceder a mejores trabajos, muchas veces sin ver a sus familias, con horarios extenuantes, y que merecen esa posibilidad de retirar sus propios ahorros en un solo pago, porque ya cumplieron con el requisito de la edad legal, sin tener que esperar que el gobierno y el congreso decidan cuando se pondrán de acuerdo para mejorar las pensiones miserables de nuestros adultos mayores.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

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