Los líderes del Grupo de los Siete están discutiendo planes ambiciosos para cambiar el equilibrio de la compra de automóviles de gasolina a vehículos más ecológicos para fines de la década, como parte de un paquete de medidas para combatir el cambio climático.

Según una propuesta contenida en un documento visto por Bloomberg, los gobiernos del G-7 se “esforzarían” por garantizar que la mayoría de todas las ventas de automóviles de pasajeros nuevos no sean de gasolina o diésel “para 2030 o antes”. Los países están divididos sobre qué tan específicas deben ser las medidas.

Los siete líderes nacionales reunidos para su cumbre en Cornwall, suroeste de Inglaterra, también están listos para prometer más fondos para ayudar al mundo en desarrollo a reducir las emisiones de carbono, aunque los detalles de cuánto no están claros.

Los compromisos aún no han sido acordados por los funcionarios del G-7 que están redactando las conclusiones de la cumbre de este fin de semana. Pero establecer el objetivo de alejarse de la gasolina podría representar un punto de inflexión en los esfuerzos por reducir el consumo mundial de petróleo y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los planes aún están en forma de borrador y aún no está claro que los líderes, incluido el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, respaldarán la redacción propuesta sobre alejarse de los automóviles contaminantes.

Un funcionario estadounidense se negó a decir si la Casa Blanca apoya la redacción en discusión, incluido si establecer un objetivo de que más de la mitad de los vehículos vendidos en 2030 no emitan emisiones.

El funcionario dijo que Biden cree en una fuerte inversión en los mercados de vehículos eléctricos y la cadena de suministro como una forma de abordar el cambio climático y crear empleos. Pero el plan interno de Estados Unidos no llega tan lejos como para exigir la prohibición de los automóviles con motor de combustión.

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