Conforme avanza la pandemia, el mundo ha visto cómo las nuevas variantes del virus han adquirido mayor resistencia frente a los cambios y no son las únicas. Pues si alguien resultó beneficiado del tormentoso 2020, fue el grupo de 56,1 millones de millonarios quienes, pese a representar solo el 1,1% del total de personas en el planeta, aumentaron su población hasta en 5.211.000 de personas.

Así lo demostró un informe de la empresa de servicios financieros Credit Suisse, que estimó que de los nuevos adinerados surgidos durante el año pasado, 1,7 millones, es decir más un tercio, corresponden a estadounidenses, lo que “refleja la desconexión entre la mejora de los activos financieros y reales de los hogares, y la perturbación económica causada” por el Covid19.

Del total del universo de 56 millones de adinerados, un 88% de las personas concentran un patrimonio de entre US$1 y US$5 millones, un 8,1% tiene entre US$5 y US10 millones, y un 4,5% tiene una riqueza superior a US$10 millones.

De estos últimos, 2,3 millones de personas (92%) tienen activos en el rango de US$10 a US$50 millones, lo que deja a solo 215.030 individuos con un patrimonio neto superior a US$50 millones al final de 2020. Esto representa un crecimiento de 41.410 a este último segmente respecto a 2019, lo que a juicio de Credit Suisse resulta “particularmente llamativo en un año de experiencia social y agitación económica”.

Pero el análisis es aún más profundo. Según señala la firma, el índice de riqueza de un país depende de tres factores claves: el tamaño de la población adulta, la riqueza media, y la desigualdad o brecha respecto a los ingresos.