Sus primeras palabras
«Agradezco por los mensajes de apoyo en este tiempo. La sensación es que estoy muy feliz de haber recibido el alta después de un proceso muy duro. Agradecer al Dr. Yáñez, Dr. Gonzalo Martínez, al enfermeras del Hospital de Marcoleta, médicos del club, kinesiólogos y toda la gente que trabaja en el club que me han ayudado muchísimo. Quería empezar así, han sido muy importantes para que esté acá».

Como fue el proceso para volver
«Como conté las sensaciones en el comunicado, tenía toda la esperanza de volver y el proceso que había pasado. Estuvo cerca de ser algo trágico, uno toma conciencia de la gravedad. Fue difícil, estar con mi familia con mi hija, ver a ella me dio mucha fuerza. A todos nos puede pasar y entenderlo de ese lado me ayudó para lo que venía por delante. Los cercanos siempre creyeron en mí, para estar positivo. No me quedaba más que salir adelante».

La comunicación con Ariel Holan
«Siempre mantuvimos el contacto. Hablamos mucho en este tiempo cuando llegó. Ya estoy de alta, listo para volver, dependerá de cómo me vaya sintiendo, como me vaya viendo Ariel en las prácticas para ver si puedo jugar o no, para pelear un lugar, estoy para eso. El que decide es él, las reglas son claras, también eso hace que todos compitamos de muy buena manera por un puesto. Ya estamos a disposición, esperando para lo que se viene».

Su presente con el alta médica
«Estoy feliz, es volver a vivir, a volver a jugar al fútbol. Tengo hambre, ese deseo. Físico y futbolístico vengo hace cuatro meses entrenando a la par de todos. Siempre ser una ayuda, sumar que es lo más importante y entre todos poner a Católica en los primeros lugares y donde vamos a volver a estar.

Su rol fuera de la cancha durante el primer semestre
«Me han dado ese lugar para poder decir, tratar desde afuera sumar. Se ve de adentro y fuera con mirada crítica de lo que fue el semestre, que no es lo que queremos como club plantel y gente. Todos estamos concientes de lo que sucedió y se han tomado medidas. Estamos listos para retomar una senda que no teníamos que haber salido».

/EMG