Como no es posible saber cuánto tiempo van a vivir las personas, en el país las pensiones se calculan en base a tablas de mortalidad, las que buscan proyectar cuántos afiliados estarán vivos a distintas edades. Y pese a que en el caso de quienes tienen una enfermedad terminal no tiene sentido usar ese cálculo, el sistema chileno no permitía hacer excepciones.

Incluso, el año pasado ingresó un recurso de protección a la Corte de Apelaciones, donde Carlos Correa Cruzat pedía retirar sus fondos para costear su enfermedad catastrófica, ya que tenía un cáncer en etapa terminal. Pero Correa falleció antes de que se alcanzara a ver la causa.

Este fue uno de los casos emblemáticos que finalmente derivó en una ley que aprobó el Congreso a inicios de este año, que busca que las personas que sufran una enfermedad terminal puedan tener un cálculo distinto para su pensión, acorde con su menor expectativa de vida. El 1 de abril comenzó a operar la fase transitoria, la cual rigió hasta el cierre de junio, por lo que este mes recién partió su etapa en régimen.

Durante este período transitorio de tres meses, podían optar a la pensión anticipada para enfermos terminales los afiliados, pensionados o beneficiarios de pensión de sobrevivencia que hayan activado las Garantías Explícitas en Salud (GES), solo por cuidados paliativos en cáncer avanzado (el Problema de Salud N°4) y, a su vez, para un grupo de diagnósticos específicos.

Las AFP comentan que el flujo de solicitudes que han recibido ha sido bajo en esta etapa transitoria, y la Superintendencia de Pensiones entregó el primer balance: entre el 1 de abril y el 25 de junio son 1.672 afiliados los que han ingresado 1.832 solicitudes, es decir, 14,9 personas por cada 100 mil afiliados.

Del total de solicitudes ingresadas, se han aprobado 577 requerimientos (32% del total), 938 han sido rechazadas (51%), y 317 están en trámite (17%).

La Superintendencia de Pensiones detalla que, en general, las solicitudes que han sido rechazadas se explican por las siguientes razones: el afiliado no tiene saldo en su cuenta individual obligatoria en una administradora; o no presenta certificado médico en la AFP o el certificado está incompleto. También ocurre porque hay afiliados que no tienen activada la GES por el problema de salud Nº 4 (que es el que aplica la ley); o la solicitud para acceder a los beneficios es presentada por un mandatario y su mandato no es válido. También hay casos en que la solicitud es presentada y el afiliado fallece.

Por eso mismo también la cantidad de solicitudes presentadas son más altas que la cantidad de afiliados que las ingresan, ya que el regulador señala que “están aquellos afiliados rechazados que presentan una nueva solicitud, porque obtuvieron su certificado médico posterior al rechazo. Otros casos corresponden a afiliados que volvieron a insistir y a afiliados que activaron la GES y volvieron a pedir el beneficio. También hay casos de errores involuntarios y problemas con los mandatos”.

De acuerdo con la Superintendencia, se han emitido 1.138 certificados por la Unidad de Cuidados Paliativos de los establecimientos de salud (públicos o privados) mediante la plataforma diseñada por Previred, según fue definida para estos efectos por las AFP.

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