El porcentaje de familias brasileñas endeudadas alcanzó el 72,9 % en agosto, un nuevo récord que evidencia las consecuencias económicas que está pagando el gigante suramericano por causa de la pandemia, según un estudio divulgado este miércoles por el sector privado.

De acuerdo con la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), el desempleo y una inflación cada vez más alta en el país llevaron a que el endeudamiento de los brasileños creciera consecutivamente cada mes durante este año, que empezó con el 65 % de las familias con obligaciones financieras en enero.

En el comparativo interanual, la proporción de hogares con deuda está 5,5 puntos porcentuales por encima de agosto de 2020 y superó en 7,8 puntos el porcentaje de febrero del año pasado, antes de que la pandemia llegara al país.

“Debilidades del mercado laboral formal y los avances del sector informal, con un alto nivel de desempleo y una alta inflación están contribuyendo a un mayor endeudamiento de las familias”, señala el informe especial de la CNC.

Cerca de 11,9 millones familias llegaron a agosto de 2021 con algún tipo de deuda, principalmente en tarjetas de crédito, pero también por financiación para vehículos y hogar, y por créditos personales.

Además del aumento del desempleo -que ya deja casi 15 millones de brasileños en paro- y de las alzas en la inflación, son varios los factores que han llevado a las familias brasileñas a endeudarse, según el estudio.

Las medidas adoptadas por el Gobierno para evitar el cierre de empresas fue uno de ellos, pues fueron suspendidos contratos de trabajo y reducidas las jornadas laborales, lo que trajo consigo una disminución proporcional en los salarios y, por ende, un impacto negativo en los ingresos que obligó a las familias a contraer deudas.

Otro factor ha sido la flexibilización de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.

Entre noviembre de 2020 y febrero de 2021, hubo una reducción en la circulación de personas en áreas comerciales por la segunda crisis sanitaria que se vivió en el país por la covid-19, pero desde entonces las restricciones han ido cayendo y las zonas comerciales cada vez son más concurridas.

A esto se suman las facilidades crediticias ofrecidas en el país, con tasas de interés” relativamente bajas”, según señala el informe, lo que ha ayudado a que las tasas de morosidad se mantengan en un porcentaje prácticamente estable al de agosto de 2020, con un 25,6 % de las familias brasileñas con deudas o cuentas vencidas.

No obstante, el Banco Central ha subido la tasas básica de interés en los últimos meses y los tipos ya están en 5,25 % anual, un nivel que según el emisor, continuará elevándose.

“Aunque la morosidad está bajo control hasta ahora, el aumento de las tasas de interés aumenta el riesgo de que ese indicador crezca más adelante.

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