Hernán Galíndez presiona por conseguir una rápida salida de Universidad de Chile. El guardameta ecuatoriano, quien participó en la delegación que disputó el amistoso en el que su selección se impuso por la cuenta mínima a Cabo Verde, busca desvincularse lo antes posible del equipo que entrena en La Cisterna. Acusa estar siendo hostigado en las redes sociales tras el fallo de la FIFA contra Chile, según la información recabada por El deportivo. Asegura estar incómodo. A tal punto, que su esposa ya le avisó que no quiere continuar viviendo en Santiago.

El segundo portero de la Selección de Ecuador no se ha mantenido al margen de la controversia que generó el caso de Byron Castillo, el seleccionado ecuatoriano al que la Roja acusó de ser colombiano. Manifestó públicamente su posición. Algo que, según le dice a sus cercanos, hoy le está jugando en contra: “Entiendo que la FIFA al recibir una denuncia, está bien que pida documentación. Es normal. Sé que Byron es ecuatoriano y no tengo dudas de eso. Clasificamos en la fecha 17 al Mundial y ahora, si Chile entiende que tiene que hacer una denuncia, está en su derecho”, dijo en una entrevista. De paso, repasó cómo enfrenta el ser el único futbolista ecuatoriano militando en este minuto en Chile. “Justo me toca jugar a mí en Chile, el único ecuatoriano que está acá… No puedo ni ir al supermercado porque la gente me habla de esto. Está bien que los abogados defiendan su postura”, agregó.

Galíndez, a través de su representante, Rodrigo Abadie, lleva varios días negociando con Azul Azul. Este lunes, incluso, en su retorno al club, Galindez ya le transmitió personalmente a Diego López, el nuevo DT azul, su deseo de dejar la institución. También lo ha conversado con el gerente deportivo, Manuel Mayo. Quiere marcharse lo antes posible.

Es más, durante los próximos días, su agente llegará a Chile a tratar, personalmente, de solucionar el conflicto que involucra al guardameta. En los universitarios buscan que el portero respete su contrato que lo une con el club hasta diciembre de 2023. Saben que dentro de su plantilla cuentan con un mundialista que puede reportarles una venta importante de cara al futuro, sobre todo, después de Qatar 2022.

Su deseo de partir de de Universidad de Chile ya lo tiene en la mira de diferentes clubes. Aucas, equipo que hoy milita en la Primera División de Ecuador, ya le ofreció al portero sumarse durante las próximas semanas. Lo están esperando para enfrentar los desafíos del torneo local. Liga de Quito, un equipo grande de su país, también busca quedarse con sus servicios.

Lo cierto es que en la U no es la primera notificación que reciben del guardameta relacionado a mensajes incómodos. Hace un mes, el mismo portero acusó estar recibiendo amenazas que también involucraron a su familia. El club, a través de los encargados de seguridad, le ofreció todo tipo de respaldo. Al mismo tiempo, se presentó una denuncia al Ministerio Público para conocer el destino de las amenazas.

“No toleramos este tipo de comportamiento con nuestros jugadores ni jugadoras. Interpusimos una denuncia ante el Ministerio Público, la cual fue recibida. Esperamos que en la investigación se puedan pesquisar a los responsables, porque no vamos a tolerar comportamientos de este tipo”, señalaba el abogado de Azul Azul, Jorge Arredondo.

Galindez, en aquel momento, salió a enfrentar a los medios. “Eso lo quiero aclarar ahora para no hablarlo más. Fueron unos mensajes que recibió mi esposa. Yo entiendo que son un par de personas, sé que por un par de mensajes no es lo que representa la hinchada de la U, pero sí mi esposa se asustó. Esperemos que se quede ahí y no sea nada más”, advirtió.

Hoy, sin embargo, Galíndez vuelve a pedir su salida. Casi 30 días después, y con el Mundial a la vista, el ecuatoriano busca salir de la U. Vuelve a acusar hostigamiento, que lo tiene intranquilo a él y su familia. De momento, según pudo averiguar El Deportivo, Azul Azul no le rescindirá el contrato. Una historia que, seguramente, se seguirá escribiendo durante los próximos días.

/EMG