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Lionel Messi inventó un golazo para el 1-0. No conforme con eso, inventó otro golazo para el 2-0. Leo, más 10 que nunca, por la posición en el campo y por su nivel de juego, fue el encargado de abrir el marcador ante Bolivia con una genialidad: un caño y un zurdazo con el pie abierto para meter la pelota al lado del palo izquierdo de Lampe. Ya en el complemento, armó una doble pared, en espacios reducidos dentro del área rival, con Lautaro Martínez para definir con suavidad y así estirar la cuenta de la Selección Argentina. Y como si fuera poco, cerca del final, aprovechó un rebote para meter el tercero. Hat-trick del mejor jugador del mundo para el 3-0 final al seleccionado boliviano.